Juan Felipe Palacio Vélez, de 26 años, falleció luego de someterse a tres sesiones de tatuaje en una exposición en Medellín. Su familia pide esclarecer las condiciones sanitarias del evento.
La muerte de Juan Felipe Palacio Vélez, un joven antioqueño de 26 años, ocurrida el 13 de mayo en Medellín, ha generado un pedido de investigación por parte de sus familiares. Según informaron a medios locales, el joven participó en la edición 16 de Expotatuaje, realizada entre el 8 y 10 de mayo en el centro de convenciones Plaza Mayor, donde se tatuó gran parte de su pierna derecha en tres sesiones consecutivas.
Alexandra Vélez, madre del fallecido, relató que su hijo comenzó a sentirse indispuesto el lunes posterior al evento y que el martes sufrió un paro cardíaco. Fue trasladado al Hospital General de Medellín, donde los médicos intentaron reanimarlo sin éxito. Tras constatar muerte cerebral, fue desconectado a las 7:30 a.m. del miércoles.
Según la madre, los médicos determinaron que el tatuaje provocó una sepsis, es decir, una infección bacteriana generalizada. La familia asegura que Juan Felipe no tenía alergias a la tinta, ya que poseía otros tatuajes previos.
Familiares han solicitado explicaciones a los organizadores del evento sobre las condiciones de salubridad, señalando que testigos afirmaron que los tatuajes se realizaban sin asepsia adecuada. Los organizadores indicaron que investigarán lo sucedido antes de emitir un comunicado oficial. Hasta el momento, no se ha identificado al tatuador responsable.
El caso reabre el debate sobre los riesgos sanitarios en la práctica del tatuaje, especialmente en eventos masivos. Especialistas recomiendan verificar que los materiales sean nuevos o esterilizados, que el área se limpie con antisépticos y que el tatuador use guantes desechables. Tras el procedimiento, se debe cubrir la zona con apósito estéril, lavar con agua tibia y jabón neutro, aplicar crema cicatrizante y evitar exposición al sol, piscinas o playas durante la cicatrización.
