En la sesión por la ampliación del Presupuesto de Jorge Macri, la Legislatura porteña aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y creó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) en la Ciudad de Buenos Aires.
La Legislatura porteña aprobó este jueves la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y sancionó la creación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ambas iniciativas fueron impulsadas desde Nación por el bloque de La Libertad Avanza y contaron con el respaldo del PRO.
Con 32 votos a favor y 27 en contra, la Ciudad se sumó al RIGI, un régimen nacional que busca promover inversiones de gran escala mediante beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios. El RIGI está destinado a proyectos con una inversión mínima de 200 millones de dólares en activos computables, ejecutados a través de Vehículos de Proyecto Único (VPU).
Entre los incentivos fiscales se incluyen la reducción del Impuesto a las Ganancias al 25%, devolución de saldos a favor del IVA en tres meses, arancel cero para importaciones de bienes de capital y exención de derechos de exportación durante los primeros tres años. Además, las empresas gozarán de estabilidad normativa tributaria, aduanera y cambiaria por 30 años.
En paralelo, el RIMI CABA apunta a beneficiar a pequeñas y medianas empresas con inversiones productivas de entre 100.000 y 9 millones de dólares. Ofrece exenciones en Ingresos Brutos, Sellos e Impuesto Inmobiliario por dos años, y está diseñado para sectores como servicios, tecnología, turismo, salud, construcción, industrias culturales y gastronomía.
La legisladora Silvia Imas (LLA) defendió los proyectos argumentando que buscan revertir el cierre de empresas en la Ciudad y generar empleo. Desde el radicalismo, Manuela Thourte destacó los cambios introducidos, como la creación de un registro local para evaluar inversiones. Por su parte, el peronismo criticó ambas iniciativas: Matías Lammens señaló que el RIGI no se adapta a la matriz productiva porteña y propuso un régimen alternativo que no fue tratado.
