El chef Pablo Vergani abrió Bar Mercedes, un restaurante en la intersección de Chacarita y Villa Crespo que combina platos clásicos argentinos con influencias españolas. El local, que funciona desde hace dos meses, ofrece una carta con locro, arroz con pollo, tortilla de papas y pescados.
En la zona donde Chacarita comienza a confundirse con Villa Crespo, abrió sus puertas Bar Mercedes, un restaurante dirigido por el chef Pablo Vergani. El local se presenta como una propuesta que combina elementos de un bar de paisanos con una oferta gastronómica más amplia.
La carta incluye platos como locro, arroz con pollo, pescados con piel crujiente, langostinos con caldo concentrado, bife con papas fritas y demi-glace, ensalada rusa con anchoas, empanadas fritas, canelones de ricota y espinaca, carrilleras con puré y tortilla de papas. Los precios por persona oscilan entre $30.000 y $50.000, según platos y vinos elegidos.
Pablo Vergani, chef y anfitrión, explicó: “Hago lo que me gusta cocinar; y lo que me gusta es lo argentino, lo regional de nuestro país, mezclado con lo porteño y con lo español. No intento forzar un concepto o una pertenencia, no podría hacerlo: es lo que me sale de manera natural y genuina”.
La trayectoria de Vergani incluye estudios de Historia y Sociología, trabajos en restaurantes y hoteles en Centroamérica, México y Perú, y una etapa en el sector corporativo de comercio digital. En 2022 ingresó a la carrera de Sommellerie en CAVE y, junto a una compañera, abrió Viña Luro, una cocina para doce personas. También realizó pasantías en Ruda (Mendoza) y en Fierro (Valencia, España).
En 2024, Vergani abrió Casa Frontera, un restaurante a puertas cerradas en Villa Luro, que luego trasladó a una parrilla en Parque Avellaneda y posteriormente a una vinería en Palermo. Más tarde, junto a su socio Martín, adquirió el fondo de comercio del local actual y lo inauguró como Bar Mercedes.
Vergani declaró: “En la gastronomía veo un renacer de lo local. Por muchos años, se buscó una mirada más autoral, ahora muchos vuelven a pensar la identidad argentina, recuperando esas cocinas que parecían menospreciadas”. También señaló: “Acá se cruzan clientes de distintas edades y poder adquisitivo, es algo que vi mucho en España. Tratamos de despojar así a la gastronomía de tanto maquillaje y enfocarnos en la comida y en la hospitalidad”.
