La Federación Internacional del Fútbol (FIFA) anunció este miércoles que la Unión del Fútbol de Rusia (UFR) podrá volver a participar en competencias internacionales, comenzando con el seleccionado sub 15 en el Mundial de Azerbaiyán.
La Federación Internacional del Fútbol (FIFA) anunció este miércoles que la Unión del Fútbol de Rusia (UFR) podrá volver a participar en competencias internacionales. La medida incluye levantar parcialmente algunas sanciones sobre las categorías del combinado que fue sede de la Copa del Mundo 2018.
El combinado sub 15 ruso participará en la primera edición de la Copa Mundial en esa categoría, que se disputará en Azerbaiyán entre el 22 y el 31 de octubre. Será la primera presencia oficial de un seleccionado ruso en un torneo FIFA desde la invasión a Ucrania en 2022.
De esta manera, el experimento para marcar el progresivo regreso de Rusia a las competiciones FIFA será con la participación del combinado sub 15 del país, en el Mundial a disputarse en Azerbaiyán entre el 22 y el 31 de octubre de este año.
El torneo será el primero de esta categoría en la historia, y se disputará en solo nueve días. Está catalogado como torneo “festival” y está abierta la participación de las 211 asociaciones miembro de la FIFA.
Según la FIFA, la elección de Azerbaiyán es “el resultado de una evaluación exhaustiva” por parte de la misma FIFA, que “ha valorado las infraestructuras deportivas y logísticas de máxima calidad del país anfitrión, capaz de recibir a miles de jóvenes participantes y equipos de apoyo en una sede centralizada”.
Rusia no participa en ninguna competencia internacional desde marzo de 2022, cuando inició la invasión a Ucrania. Por aquel entonces, la UFR quedó fuera del Mundial de Qatar 2022, no pudo participar de los procesos clasificatorios posteriores y, en consecuencia, extendió su ausencia rumbo a la Copa del Mundo de 2026. A nivel de clubes, la medida también implicó la expulsión de los equipos rusos de todas las competencias continentales organizadas por la UEFA.
Cuando se inició la guerra, la decisión de sancionar al combinado ruso se basó en los estatutos de la FIFA, que manifiestan que “permanece neutral en asuntos de política y religión” y que las excepciones solo pueden aplicarse en cuestiones vinculadas a sus objetivos estatutarios. Además, la propia normativa exige a las federaciones miembro “ser neutrales en asuntos de política y religión” y evitar cualquier tipo de interferencia política en el fútbol.
