La aerolínea low cost suspendió los 11 servicios programados para hoy tras dejar en tierra los tres aviones operativos, en medio de una crisis que combina fallas técnicas, atrasos en pagos y denuncias judiciales.
Buenos Aires, 25 de junio (NA). La compañía Flybondi canceló la totalidad de los 11 vuelos programados para hoy, luego de dejar en tierra los tres aviones que aún se encontraban operativos. Fuentes aeroportuarias indicaron a la Agencia Noticias Argentinas que la empresa prevé retomar la actividad de manera limitada mañana, aunque no existe certeza sobre esa reanudación.
La suspensión de operaciones responde a un deterioro acumulado en la operatoria de la empresa. Según fuentes del sector, Flybondi mantiene gran parte de su flota paralizada —con hasta nueve aeronaves fuera de servicio— por problemas vinculados al mantenimiento y al no pago de contratos de leasing. Algunas unidades fueron enviadas al exterior y no lograron retornar al país.
En los últimos días se sumaron dificultades en el suministro de combustible, en medio de atrasos en pagos a proveedores como YPF, lo que terminó de impactar en la cancelación total de las operaciones diarias.
La falta de actividad durante una jornada completa es un hecho inusual para la compañía. Según analistas, solo encuentra antecedentes comparables durante la pandemia de COVID‑19.
El trasfondo judicial también se agrava. La empresa enfrenta una denuncia penal por la cancelación de más de 2.500 vuelos y la afectación de más de 350.000 pasajeros en los últimos meses, según datos de la consultora Adventus. La presentación, impulsada entre otros por el abogado Lucas Bianco, busca investigar eventuales irregularidades en la comercialización de pasajes y en la prestación del servicio, especialmente a partir del crecimiento de cancelaciones registrado desde comienzos de 2025.
Además, trabajadores desvinculados denuncian el incumplimiento de acuerdos de retiros voluntarios e indemnizaciones firmados en marzo de 2026, formalizados ante escribano público. Los extrabajadores afirman que los compromisos no han sido abonados.
La crisis de Flybondi se produce en un contexto de cambios estructurales en el mercado aerocomercial argentino. Desde 2024, la desregulación impulsada por el Gobierno permitió la ampliación de operadores de servicios aeroportuarios y el crecimiento de competidores como JetSmart, lo que incrementó la presión competitiva sobre la low cost.
En paralelo, la empresa atravesó modificaciones en su estructura accionaria y conducción. En junio de 2025 ingresó el fondo COC Global Enterprise, vinculado al empresario Leonardo Scatturice, lo que derivó en cambios en la dirección. El histórico CEO Mauricio Sana dejó la compañía tras más de siete años, en un proceso de reorganización que no logró estabilizar la operación.
El cuadro actual combina deterioro operativo, conflictos financieros, presión competitiva, litigios judiciales y tensiones laborales. La compañía enfrenta su momento más crítico desde su creación en 2018.
