El Ministerio del Transporte de Cuba anunció medidas restrictivas para los servicios de pasajeros y cargas debido a la crisis de combustibles, agravada por la falta de suministro energético venezolano y el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
El Ministerio del Transporte de Cuba anunció nuevas medidas restrictivas para los servicios de pasajeros y cargas ante la crisis por la falta de combustibles. El ministro Eduardo Rodríguez Dávila explicó en conferencia de prensa que las disposiciones buscan priorizar servicios considerados “imprescindibles” para la población y la economía.
Entre las prioridades mencionó el transporte de combustibles, alimentos, medicamentos, exportaciones y materias primas esenciales, así como la atención a sectores como Salud Pública y Educación. Las rutas de autobuses entre La Habana y las cabeceras provinciales se reducirán a tres frecuencias semanales, y los trayectos hacia Manzanillo y Baracoa se programarán una vez por semana.
En cuanto a los viajes ferroviarios, hasta mediados de junio se mantendrá la programación actual, pero luego los trenes nacionales partirán cada dos semanas hacia Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Granma. Las autoridades locales deberán priorizar rutas urbanas, suburbanas, rurales e intermunicipales según la disponibilidad de combustible.
Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la crisis energética provocó el retraso de 100.000 cirugías y elevó el riesgo de enfermedades como dengue, malaria y chikungunya. Altaf Musani, director de Gestión Humanitaria y de Desastres de la OMS, advirtió sobre el impacto directo en la salud pública. Edem Wosornu, de la OCHA, alertó sobre la falta de financiación del plan de asistencia a Cuba, con menos del 30% de los fondos recibidos.
Desde enero, Washington presiona al gobierno cubano para que aplique reformas económicas y políticas, exigencias que La Habana rechaza. La CIA indicó que Estados Unidos está dispuesto a comprometerse si Cuba realiza cambios fundamentales. La disposición se da tras una reunión en La Habana entre el director de la CIA, John Ratcliffe, y altos funcionarios cubanos.
