La Secretaria General de la Presidencia y el Jefe de Gobierno porteño encabezaron la firma del acta de recepción provisoria del nuevo complejo penitenciario. El Ministerio de Seguridad dispuso un Comando Unificado Federal para el traslado de los internos de Villa Devoto.
La Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, encabezaron este martes la firma del acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires. Del acto participaron también la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
El complejo recibirá a los internos actualmente alojados en la cárcel de Villa Devoto, en el marco del proceso de cierre definitivo del establecimiento porteño.
“Hoy le entregamos al Gobierno Nacional la nueva cárcel de Marcos Paz terminada. Esta obra permite el cierre definitivo de la cárcel de Devoto y responde a un reclamo histórico de los vecinos”, declaró Macri durante la ceremonia.
Para el traslado de los reclusos, el Ministerio de Seguridad dispuso la conformación de un Comando Unificado Federal integrado por efectivos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y las Fuerzas Federales de Seguridad, bajo la coordinación de la máxima autoridad del SPF. La planificación incluye la evaluación de perfiles de los internos, la mitigación de riesgos durante las rutas de traslado y protocolos de respuesta ante contingencias.
La puesta en marcha del penal de Marcos Paz y la desocupación del predio de Devoto se enmarcan en la estrategia oficial para modernizar la infraestructura penitenciaria federal, orientada a fortalecer la disciplina, el control interno y el cumplimiento efectivo de las condenas.
En paralelo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires envió a la Legislatura un proyecto de reforma integral del Código Contravencional. La iniciativa, parte del eje “Ley y Orden” de la gestión local, extiende los días de arresto efectivo, dispone multas para la venta ambulante no autorizada y prevé penas de hasta 90 días de detención para los “trapitos” reincidentes. Asimismo, introduce un régimen contravencional específico para adolescentes a partir de los 14 años, alineado con las modificaciones del Régimen Penal Juvenil a nivel nacional, que combina amonestaciones, acompañamiento interdisciplinario y tareas de utilidad pública.
Según el Ejecutivo de la Ciudad, la salida del penal de Devoto permitirá recuperar terrenos en la Capital Federal para convertirlos en espacios verdes y zonas de reurbanización, mientras que la reforma contravencional apunta a reforzar la presencia estatal y el control sobre la convivencia en la vía pública.
