La actriz y directora de cine publicó una carta abierta en la que aborda la demanda judicial iniciada por Eduardo Costantini para impedirle seguir utilizando el apellido Costantini, con el que ha desarrollado su carrera artística durante 40 años.
A 32 años de su separación, el conflicto entre Eduardo y Teresa Costantini se reavivó. En las últimas horas, la actriz publicó una extensa carta abierta en la que abordó el conflicto judicial que mantiene con su exmarido en relación al uso del apellido, el cual lleva desde hace décadas y con el que firmó su obra artística. A través de sus redes, la directora expuso públicamente el reclamo que enfrenta, que busca impedirle seguir utilizando el apellido Costantini, y detalló cómo este tema afecta su identidad profesional y personal.
“Hoy enfrento una demanda para que deje de usar el apellido Costantini, con el que firmé cada película, cada obra, cada guión”, expresó Teresa en su descargo difundido en redes sociales. “Tengo 76 años, cuarenta de carrera artística y un apellido con el que he construido mi identidad creativa y cultural. No van a borrar mi historia ni mi identidad”, afirmó.
El conflicto trascendió en 2023, cuando se conoció que Eduardo Costantini, fundador de MALBA, pidió a su exesposa —cuyo nombre completo es María Teresa Correa Ávila— que dejara de usar su apellido. En ese contexto, circularon versiones sobre la influencia de Elina, actual pareja del empresario, en la decisión. Teresa Costantini remarcó que para ella el reclamo trasciende lo legal: “Esto va mucho más allá de una cuestión judicial. Es una discusión sobre mi trayectoria y la identidad profesional que construí a lo largo de toda una vida”.
La cineasta también reveló que la disputa involucra otro frente, vinculado al matrimonio religioso. “Además de la batalla por el apellido, hay otra en el tribunal eclesiástico para anular mi matrimonio con Eduardo Costantini, alegando de su parte falta de madurez al casarnos. Veintiocho años de matrimonio. Cinco hijos. Renovación de votos al cumplirse las bodas de plata”, relató en su carta. “Me enfrento a una situación que parece querer borrar mi pasado y mi recorrido, pero lejos de intimidarme, me fortalece”, agregó.
Costantini subrayó el impacto público de la situación: “Han pasado treinta años desde nuestro divorcio, lo que resulta hoy una embestida incomprensible. Circula una carta en la que cuento quién soy y por qué, tan poco habitual en mí, he decidido hablar. Quiero que se sepa lo que está ocurriendo y cómo afecta no solo mi vida privada sino también mi identidad artística”.
En otro tramo de su descargo, la directora remarcó: “Están logrando lo contrario de lo que pretenden: que todo el mundo sepa que soy Teresa Costantini. Y que pase lo que pase, no van a borrar mi historia ni mi identidad cultural y creativa”.
Hasta el momento, Eduardo Costantini no hizo declaraciones públicas sobre las afirmaciones de su exesposa. El proceso judicial continúa abierto y suma un nuevo episodio a una disputa en la que se cruzan cuestiones legales, familiares y profesionales.
La directora de cine estuvo casada durante 28 años con el empresario, con quien tuvo cinco hijos: María Teresa, Mariana, María Soledad, Eduardo y Tomás. Contrajeron matrimonio en 1966, cuando ella tenía 17 años, y se separaron en 1994.
En diciembre de 2023, trascendió que Elina Costantini, actual esposa de Eduardo Costantini, impulsó la disputa legal entre el empresario y su exesposa. Marina Calabró detalló en Radio Mitre la maniobra judicial iniciada por el empresario hace décadas, cuyo objetivo es que Elina sea la única mujer Costantini. Fuentes judiciales citadas por Calabró informaron que Eduardo Costantini inició acciones legales al menos 27 años atrás para impedir que sus exesposas utilicen su apellido, al considerar que representa un usufructo indebido y una usurpación. El presidente del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires publicó una historia en la que remarca que su esposa es la “verdadera mujer Costantini”.
Las mismas fuentes señalaron que Elina y Eduardo celebraron la resolución judicial, ya que consideran que solo Elina, como esposa legítima, debe portar el apellido. También reclamaron el cese inmediato del uso indebido del nombre. El periodista Diego Esteves agregó que, aunque en su momento Eduardo Costantini no impulsó el juicio con energía, Elina fue quien decidió retomar el proceso y planteó la necesidad de que María Teresa deje de usar el apellido.
