Un equipo internacional de investigadores logró crear un modelo tridimensional detallado de la estructura nerviosa, un avance que modifica conocimientos anatómicos previos y tiene implicancias médicas.
Un equipo internacional de científicos, liderado por la Dra. Ju Young Lee del Amsterdam UMC, ha construido el primer mapa tridimensional completo de la red nerviosa del clítoris. El trabajo se realizó en el marco del consorcio Human Organ Atlas Hub (HOAhub), que reúne a especialistas de la European Synchrotron Radiation Facility (ESRF) y del University College London (UCL).
Para lograr este mapeo, los investigadores utilizaron una técnica de imagen con radiación sincrotrón, un método de alta resolución que trabaja a escala micrométrica. Esta tecnología permitió visualizar microestructuras con un nivel de detalle que no es posible alcanzar con resonancias magnéticas clínicas ni con disección tradicional. Sin embargo, debido a las altas dosis de rayos X que emplea, el procedimiento no puede aplicarse en personas vivas.
Los resultados del estudio cuestionan descripciones anatómicas previas. Por primera vez, se identificó una compleja estructura nerviosa interna en el glande, con una organización “similar a un árbol”. Los datos demuestran que la red nerviosa es mucho más extensa de lo que se registraba en la literatura médica, la cual solía describir al glande del clítoris como una zona con poca inervación.
Además, la investigación mostró que la inervación no se limita al glande. El capuchón del clítoris y el monte de Venus también están conectados al nervio dorsal del clítoris, principal responsable de la sensibilidad genital.
El informe también señala una desigualdad en la investigación biomédica. Según los datos citados, existen aproximadamente 20 veces más estudios científicos sobre el glande del pene que sobre el del clítoris. Los investigadores atribuyen esta diferencia a un “vacío disciplinario”, donde la urología se ha centrado en el pene y la ginecología en órganos reproductivos, sumado a tabúes sociales en torno a la sexualidad femenina.
El conocimiento preciso de esta anatomía tiene implicancias directas en la práctica médica, como minimizar daños durante cirugías pélvicas, vulvares o reconstructivas. Asimismo, los expertos destacan el valor de este avance para la educación y el acceso a información anatómica precisa.
