El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) publicó una guía informativa sobre prevención, detección temprana y controles médicos del cáncer de mama. La enfermedad se origina cuando células mamarias se multiplican de forma anómala.
El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) difundió una guía informativa centrada en la prevención, la detección temprana y los controles médicos vinculados al cáncer de mama. La patología se origina cuando un grupo de células mamarias experimenta alteraciones en su estructura y comienza a multiplicarse de forma anómala en el tejido.
Aunque la enfermedad puede manifestarse en cualquier etapa de la vida, los registros médicos indican que el nivel de riesgo se incrementa a partir de los 50 años. El organismo remarcó la necesidad de mantener un seguimiento continuo, observar periódicamente el estado de los senos y acudir a una consulta médica ante la aparición de dudas o anomalías.
El diagnóstico precoz constituye la variable central para abordar la afección de manera efectiva. Cuando la patología se detecta en una fase inicial, la tasa de curación logra superar el 90%, lo que reduce significativamente las complicaciones de salud.
Alteraciones físicas y signos de alerta en las mamas
La entidad detalló una serie de transformaciones corporales que requieren la evaluación de un profesional de la salud. Entre los síntomas principales se encuentra la formación de un bulto o engrosamiento en el seno, una manifestación que habitualmente se presenta sin dolor asociado.
El listado de señales de advertencia incluye el aumento de tamaño de un ganglio ubicado en la zona axilar, así como modificaciones en la dimensión o en la apariencia general de la mama. Asimismo, el organismo instó a vigilar la piel que recubre la zona ante la presencia de hoyuelos, enrojecimiento, grietas u otro tipo de variaciones cutáneas.
Las modificaciones en el pezón o en la aréola también integran el cuadro de síntomas que justifican la atención médica. A estas manifestaciones se suma la secreción de líquidos anómalos o la presencia de sangrado a través del pezón.
Mamografía preventiva y diagnóstico oportuno
Desde el organismo aclararon que percibir un cambio en la estructura mamaria no implica indefectiblemente la presencia de un cuadro oncológico. Existen múltiples afecciones benignas que pueden desarrollarse en la zona, por lo que la consulta profesional resulta clave para determinar el origen de la alteración.
Dado que el cáncer de mama no siempre manifiesta síntomas visibles o palpables en sus períodos iniciales, la realización de mamografías resulta indispensable dentro del esquema preventivo. Este estudio de diagnóstico por imágenes permite identificar signos sospechosos cuando conservan un tamaño reducido e imperceptible al tacto.
En forma complementaria al estudio médico, la obra social enfatizó la importancia de que cada persona conozca la fisonomía y textura habitual de sus mamas. La familiarización con el propio cuerpo facilita el reconocimiento temprano de cualquier anomalía para acudir a la consulta médica sin dilaciones.
