El Fondo Monetario Internacional recortó su estimación de crecimiento del PBI argentino para 2026 del 3,5% al 2,1%, y elevó sus previsiones de inflación y desempleo. La revisión figura en el informe Perspectivas de la Economía Mundial de octubre, presentado en Bangkok.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo del 3,5% al 2,1% su pronóstico de crecimiento para la economía argentina en 2026 y elevó las estimaciones de inflación y desempleo. El recorte figura en la edición de octubre del informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), presentado durante las reuniones anuales del organismo y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia.
En octubre de 2025, el Fondo calculaba que el Producto Bruto Interno (PBI) aumentaría un 4% este año, una previsión que redujo al 3,5% en abril y mantuvo sin cambios en julio.
Pese al recorte, el cálculo del FMI sigue por encima del promedio del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de septiembre, elaborado por el Banco Central. Los especialistas que participaron de la encuesta esperan un crecimiento del 1,5% para 2026, seis décimas menos que en agosto. El Gobierno, en cambio, contempla un aumento del 3% del PBI en el proyecto de Presupuesto 2027.
La subdirectora del Departamento de Estudios del FMI, Petya Koeva Brooks, explicó que el recorte responde a una actividad económica menor a la prevista, una demanda interna debilitada y condiciones financieras que todavía restringen la recuperación. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) mostraron que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó un 2,9% en julio respecto de junio y un 1,4% interanual. En la encuesta de septiembre, los analistas consultados por el Banco Central pasaron de anticipar un crecimiento del 1,1% para el tercer trimestre a estimar una contracción del 1%. Para los últimos tres meses del año, el REM proyecta una recuperación del 1,8%.
El FMI elevó sus pronósticos de inflación y desempleo
La inflación promedio prevista para 2026 pasó del 30,4% al 32,5%, mientras que el cálculo para 2027 aumentó del 15,7% al 21,2%. El organismo mantiene su expectativa de que la inflación se desacelere durante el próximo año, aunque a un ritmo menor al estimado anteriormente. Las cifras corresponden a promedios anuales, no a la variación acumulada de precios entre diciembre y diciembre.
El pronóstico de desempleo subió del 7,2% al 7,6% para 2026 y del 6,9% al 7,1% para 2027. El INDEC había informado una tasa de desocupación del 7,9% durante el segundo trimestre de este año, el último dato oficial disponible. El Fondo también redujo del 4% al 3,5% su previsión de crecimiento económico para 2027, medio punto porcentual menos que en abril.
Argentina crecería menos que el promedio de América Latina
El crecimiento del 2,1% previsto para la Argentina se ubica por debajo del 2,3% que el FMI proyecta para América Latina y el Caribe, aunque coincide con el promedio estimado para América del Sur. Entre las principales economías de la región, Brasil y Colombia crecerían un 2,2%, mientras que Perú alcanzaría el 3% y Paraguay el 4,5%. Las previsiones para Uruguay y Chile son inferiores a la argentina, con expansiones del 1,3% y el 0,6%, respectivamente.
A escala mundial, el organismo espera un crecimiento del 3,1% en 2026, una décima por encima de su estimación de julio, y del 3,4% para 2027. El informe advierte que el encarecimiento de la energía y los alimentos, vinculado con la guerra en Medio Oriente, podría mantener elevadas las presiones inflacionarias. Entre los principales riesgos también menciona el elevado endeudamiento público y la posibilidad de nuevas correcciones en los mercados financieros.
En Bangkok, la delegación argentina busca avanzar en la tercera revisión del programa financiero por 20.000 millones de dólares acordado con el FMI en abril de 2025. El ministro de Economía, Luis Caputo, tiene previsto reunirse con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, mientras continúa pendiente la evaluación técnica de las metas comprometidas por el Gobierno. Si la revisión recibe la aprobación del Directorio Ejecutivo, la Argentina podría acceder a un desembolso de aproximadamente 860 millones de dólares.
