12.8 C
Buenos Aires
InicioSociedadUna arquitecta reformó su PH en Coghlan: techos y patio como centro...

Una arquitecta reformó su PH en Coghlan: techos y patio como centro del proyecto

La arquitecta Carla Scuticchio, de Estudio NU, lideró la renovación de la casa que comparte con su pareja en Coghlan. La obra integró ambientes, recuperó un techo de bovedilla y priorizó el patio como espacio principal.

La arquitecta Carla Scuticchio, de Estudio NU, lideró la renovación de la casa que comparte con su pareja en Coghlan. La profesional buscaba una vivienda en la zona de Coghlan y Saavedra por su espíritu barrial y escala baja. Junto a Juan, su pareja, visitó 35 propiedades antes de encontrar este PH.

“Faltaba el techo que buscábamos, pero nos enamoramos de este PH: era de calidad y tenía un patio al contrafrente que le daba una intimidad absoluta, algo como recluido en la ciudad. Era espectacular”, declaró Scuticchio, directora de Estudio NU y dueña de casa.

Tras una segunda visita con más personas para obtener otras perspectivas, esbozaron plantas e ideas en una cafetería. Una vez escriturado, Carla regresó acompañada por su padre. En ese momento decidieron romper el cielorraso del área social y apareció un techo de bovedilla original.

“Cuando apareció ese techo original, el pensamiento más integral de la casa tomó forma. Eso definió la altura de la línea del revoque, las ventanas y la elección del blanco para que no compitiera con los ladrillos”, sostuvo.

“Originalmente, el PH tenía cuatro ambientes cerrados e interconectados: dos al frente y dos con vistas a un patio interno. Todos tenían ventanas chicas, poca luz natural y escasa ventilación”, recordó la arquitecta. La reforma integró cocina, living y espacio de trabajo-recibidor.

“Al demoler muros, integramos tres de los cuatro ambientes en un único espacio social orientado hacia el patio. Así, generamos ventilación cruzada y aprovechamos el ingreso de luz desde la calle”, explicó.

Durante la obra, un derrame de agua arruinó un sector del piso de madera. Carla midió, planificó e hizo un corte diagonal. Reemplazó por baldosas de terrazo, superficie que hoy funciona como recibidor y que más adelante alojará la escalera, cuando decidan ampliar y construir una planta alta.

Al inicio de la obra, que realizó junto a Tonio Querol, también de Estudio NU, tomó una decisión fundamental: “El mejor espacio era el que daba al patio. Dudábamos si ubicar allí el cuarto o el estar, y finalmente nos inclinamos por el estar integrado. Fue un acierto absoluto, nos la pasamos ahí”, aseguró.

“Los planos verticales se recortaron de manera precisa a la altura del cielorraso demolido, por debajo de la textura del ladrillo, respetando el patrimonio y poniendo en valor el paso del tiempo a través de las distintas capas constructivas”, agregó.

“Al ser mi propia clienta, me permití algunas cosas que en general no hago, como ciertas decisiones sobre la marcha. La lucarna del baño fue una de esas”, dijo Carla. Al demoler los muros y abrir el espacio para las nuevas carpinterías, entraba más luz, pero el baño seguía siendo oscuro. Corriéndose un poco del presupuesto previsto, decidió abrir un hueco en el techo.

“La lucarna se convirtió en protagonista: todo el que viene comenta algo. Además, gracias a los paneles de vidrio, la luz se expande desde ahí a toda el área social”, afirmó.

“Evaluamos todos los colores posibles, pero finalmente elegimos el blanco”, dice Carla. “Primero, porque no quería que el techo de ladrillos tuviera competencia. Segundo, porque el patio tiene orientación norte, y así el sol rebota mejor hacia el interior de la casa”, especificó.

“El fresno del patio ya estaba, pero creció un montón desde que lo rodeamos de otras especies. Me encantan las plantas, y por eso están por todos lados”, comentó.

“La reforma rescató la esencia del PH, honrando su historia e identidad, pero sin dejar de hacer una intervención adaptada a la actualidad y a lo que necesitábamos”, concluyó.

MAS NOTICIAS
NOTICIAS RELACIONADAS