Según el último informe monetario del Banco Central, la base monetaria creció un 2,6% en septiembre, descontada la inflación y ajustada por estacionalidad. El dato, junto con una recuperación en los últimos tres meses, es leído por analistas como una señal de mayor demanda de dinero.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicó esta semana su informe monetario correspondiente a septiembre, en el que se registró un aumento de la base monetaria, compuesta por el dinero en poder del público y los encajes bancarios. De acuerdo con el documento, la base monetaria se contrajo $0,5 billones en términos nominales, pero al descontar la inflación y ajustar por estacionalidad, esa cifra creció un 2,6%. En los últimos tres meses, mostró una expansión promedio mensual de 1,3%.
El incremento “se explicó por el crecimiento del circulante en poder del público”, indicó el BCRA. Para algunos analistas, esto obedeció a cuestiones técnicas como la contabilización de los encajes. No obstante, coincidieron en que el dato es positivo porque señala que la cantidad de dinero en poder del público dejó de contraerse, una situación que típicamente ocurre cuando las personas y las empresas demandan dólares ante la falta de expectativas de recuperación.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), también divulgado esta semana por el BCRA, mostró una recuperación de la actividad para el último trimestre del año, luego de una contracción en el tercero, y una tendencia a la baja de la inflación. En la mirada del presidente Javier Milei, de ser válida esta visión del Central, esto significa que está aumentando la demanda de dinero y anticipa que la inflación comenzará a caer más rápido en algún momento.
Milei se muestra prudente al respecto. Dejó de hablar de que la inflación pronto empezará con cero como había previsto para agosto y que terminó dando 1,7%. Admite que la caída de la inflación debería haber ocurrido mucho antes a la luz de los resultados con los agregados monetarios.
El martes que viene saldrá el dato de septiembre. La Ciudad registró una leve aceleración y podría replicarse lo mismo a nivel nacional. Tampoco ayuda el contexto internacional de suba del petróleo. Este jueves, el barril volvió a pegar una escalada por el conflicto en Irán.
La otra buena noticia es que el Banco Central acumuló en siete días la mitad de los dólares que compró en todo septiembre, el mes en que compró menos dólares en el año, US$ 566 millones, que era algo esperable porque históricamente es una época en la que suele vender.
La mejora de estos indicadores es incipiente. Solo si se consolida habrá una base para que el riesgo país vuelva a bajar.
