La Administración de Seguridad en el Transporte eliminó las sillas de los puestos de verificación de identidad a nivel nacional. El sindicato de trabajadores rechazó la medida y pidió intervención del Congreso.
La próxima vez que un viajero llegue a un control de seguridad en cualquier aeropuerto de Estados Unidos, el agente que revise su documentación estará de pie.
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) retiró todas las sillas de los puestos de verificación de identidad a nivel nacional, con el argumento de que la postura mejora el estado de alerta de sus oficiales y la experiencia del pasajero.
La medida ya está en marcha. De acuerdo con CNN, la retirada comenzó en la mayoría de los aeropuertos comerciales, aunque el organismo no notificó formalmente a los representantes laborales.
La TSA invoca la seguridad nacional y la hospitalidad para justificar la norma
Un portavoz del organismo defendió la decisión en un comunicado difundido por ABC News. “Este cambio refuerza nuestra postura de seguridad y nuestro compromiso con la hospitalidad”, afirmó el vocero.
Además, agregó que los agentes deben generar “un entorno profesional y acogedor para los viajeros”.
El sindicato no fue consultado y califica la decisión de peligrosa
La Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales, Consejo 100 de la TSA (AFGE Council 100) rechazó la medida con dureza.
Según un dirigente sindical citado por CNN, los trabajadores se enteraron de la novedad el viernes por la tarde.
En un comunicado, el gremio sostuvo que las sillas no son un capricho ni una comodidad secundaria. “Las sillas brindan apoyo ergonómico y de seguridad básico para agentes que pasan todo el día de pie sobre superficies duras”, aseguró la organización.
El sindicato fue más lejos y cuestionó directamente el criterio de la agencia: “La TSA está tratando esto como si fuera un privilegio; no lo es: es seguridad básica y decencia mínima hacia la fuerza laboral”, tal como consta en el comunicado recogido por ABC News.
El gremio moviliza a sus afiliados y lleva el conflicto al Congreso
Ante la falta de respuesta institucional, el sindicato activó una estrategia de presión política. Instruyó a sus líderes locales a informar de inmediato a los agentes sobre la situación y anunció que actuará con rapidez para revertir la prohibición.
De forma paralela, el gremio instó a todos sus afiliados a ponerse en contacto con sus representantes en el Congreso para expresar su preocupación directamente ante los legisladores.
“Este desprecio por los derechos y la seguridad de los empleados es un ejemplo de un patrón más amplio en la consideración real que la TSA tiene hacia quienes mantienen segura a nuestra nación”, advirtió la organización en su comunicado.
La llegada de un nuevo director reactiva los cambios en la TSA
Reuters informó que David Cumins fue confirmado por el Senado en agosto de este año. Antes de tomar el cargo, se desempeñaba como vicepresidente sénior de Serco, una compañía multinacional con sede en el Reino Unido dedicada a la prestación de servicios públicos para gobiernos.
El presidente Donald Trump destituyó al entonces director David Pekoske el primer día de su mandato, en 2025, y no nombró un reemplazante hasta 16 meses después.
De acuerdo con Reuters, un cierre gubernamental prolongado durante la primavera dejó sin cobrar a 50.000 trabajadores de la TSA durante seis semanas, con demoras de más de cuatro horas en algunos controles aeroportuarios.
La prohibición coincide con un plan de transformación interna
La medida llega en un momento de cambios estructurales dentro del organismo. Según informó CNN, Cumins impulsa el programa Horizon 25, una iniciativa orientada a modernizar la agencia antes del 25.º aniversario de su fundación, previsto para noviembre.
El plan contempla ampliar el programa TSA PreCheck, incorporar nuevas tecnologías, privatizar algunos puestos de control y mejorar la experiencia de los pasajeros.
“La TSA no tiene que elegir entre un control seguro, un control eficiente y una experiencia de calidad para el viajero”, afirmó Cumins en el comunicado que presentó la iniciativa.
Sin embargo, el mismo medio aclaró que no está confirmado que la prohibición de las sillas forme parte de ese proceso de transformación.
