La actriz y modelo italiana Isabella Rossellini, de 74 años, nació en 1952 en medio del escándalo mediático por la relación de sus padres, Ingrid Bergman y Roberto Rossellini. A lo largo de su vida, mantuvo relaciones con Martin Scorsese, David Lynch y Gary Oldman, y desarrolló una carrera en cine, moda y estudios de comportamiento animal.
Isabella Rossellini (74) nació en 1952 en medio de un escándalo mediático. Sus padres, la actriz sueca Ingrid Bergman y el cineasta italiano Roberto Rossellini, mantuvieron una relación que generó condena del Vaticano, quejas en el Senado de Estados Unidos y cobertura periodística intensa. La pareja tuvo tres hijos: Roberto, nacido en 1950, e Isabella e Isotta, mellizas nacidas en 1952. Cuando sus padres se separaron, Isabella tenía 4 años.
Ella y sus hermanos quedaron bajo la custodia de su padre Roberto, pero vivían en una casa independiente al lado de su papá, al cuidado del ama de llaves Argenide Pascolini. Ingrid Bergman tenía 15 años cuando fue golpeada y violada en una cita, según relató. Nunca reveló el nombre del agresor. A los 18, se fue a vivir a Nueva York para trabajar como traductora y periodista. Su rostro captó la atención de la alta moda y del cine.
Amores y rupturas
A los 25, Isabella Rossellini conoció al director Martin Scorsese. Lo entrevistó por El último vals. Un año después se casaron en una boda privada. “Años después me dijo que, cuando nos conocimos, ¡era muy importante para él pensar que tenía una relación con la hija de Roberto Rossellini!”, confesó Isabella. La pareja duró poco debido a la adicción a las drogas del director.
La actriz contó en su biografía, Some of Me, que su entonces marido se levantaba insultando todas las mañanas. Además, había celos. “Él quería que me quedara encadenada a la cocina y criando hijos”, declaró en una entrevista con el Irish Independent. Tras la separación de Scorsese, Isabella mantuvo una relación con el modelo y actor Jonathan Wiedemann. Tuvieron una hija, Elettra Rossellini Wiedemann, en 1983.
En 1984, conoció a David Lynch en un restaurante de Nueva York. El director la eligió como protagonista de Terciopelo azul (el papel principal iba a ser inicialmente para Helen Mirren). Ella ya era una modelo cotizada que posaba para Bruce Weber y Richard Avedon, había firmado un contrato con Lancôme y cobraba 15 mil dólares por desfile.
Su interpretación de Dorothy Vallens le valió el Independent Spirit Award. La película fue un éxito y generó polémica por su contenido de violencia sexual. “Era una película fuerte que fue un escándalo en algunos sitios. Incluso las monjas de mi colegio me escribieron para decirme que rezaban por mí y ofrecían misas por mi salvación después de lo que habían oído de la película. Fue una experiencia desagradable para mí, pero me alegro de que a partir de ella se reconociera a David Lynch como un director con mundo propio”, contó en sus memorias. En 1986 iniciaron una relación mientras Lynch seguía casado con su segunda mujer, Mary Fisk. Su romance terminó en 1991, cuando él la dejó por teléfono tras enamorarse de su productora Mary Sweeney.
En 1993, en el set de Amada inmortal, conoció a Gary Oldman. Estuvieron juntos durante dos años. En ese momento, a los 41 años, adoptó un hijo al que llamó Roberto.
Isabella se fue a vivir a una granja, estudió comportamiento animal y desarrolló proyectos audiovisuales. En 1994, Lancôme decidió no renovar su contrato como cara principal de la marca, que había tenido durante catorce años. Rossellini tenía 42 años. Décadas después, la firma volvió a llamarla como embajadora.
La noticia original incluía enlaces a otras notas: la muerte de la princesa Astrid de Noruega, declaraciones de Pampita en Nueva York y un festejo de Eduardo Costantini.
