Un bebé de un año falleció por asfixia por inmersión tras caer a la pileta de su casa en la localidad mendocina de San Rafael. El hecho ocurrió este martes por la tarde.
Un bebé de un año murió ahogado este martes por la tarde tras caer en la pileta de su casa, ubicada en la calle Sueta al 4100 de la localidad mendocina de San Rafael.
Según informaron fuentes policiales, alrededor de las 17, el menor salió al patio de la vivienda por sus propios medios y se acercó a la zona de la piscina, donde se precipitó por causas que se investigan. Al notar la situación, su madre se arrojó al agua para rescatarlo.
Los gritos de la mujer alertaron a los vecinos, y uno de ellos trasladó al bebé y a su madre al Hospital Schestakow en su automóvil. El hombre declaró que “la mujer se encontraba mojada y llevaba a su hijo en brazos mientras intentaba realizarle maniobras de reanimación”.
En el centro de salud, los médicos asistieron al menor e intentaron reanimarlo, pero no lograron revertir la situación, ya que el bebé no presentaba signos vitales al ingreso.
Las pericias preliminares indicaron que la causa del deceso fue “asfixia por inmersión”. No se informaron detalles sobre los momentos previos al accidente.
Personal policial intentó tomar declaración a la madre, pero el diálogo no fue posible debido al “profundo estado de crisis” en que se encontraba, según trascendió. Por lo tanto, los investigadores cuentan únicamente con el testimonio del vecino que realizó el traslado.
La causa quedó a cargo de la Justicia, que ordenó las medidas correspondientes para determinar las circunstancias del hecho.
