El analista financiero Carlos Burgueño proyectó que la morosidad del sistema bancario argentino podría reducirse de manera sostenida hacia marzo o abril de 2025, aunque condicionó esa mejora a la continuidad de las renegociaciones de deuda y a la ausencia de un estallido de tasas.
Carlos Burgueño, analista financiero, explicó en el programa Ronda de Economistas del canal +Perfil que la evolución de la morosidad en el sistema bancario argentino no necesariamente refleja una recuperación de la actividad económica. Según sus declaraciones, “en bancos, depende de la entidad, o se estabilizó o empezó a caer, no por una mejora en la actividad, sino porque está funcionando la renegociación”.
De cara al próximo año, Burgueño consideró que la situación podría mejorar antes del inicio de la campaña electoral. Afirmó: “Si proyectamos hacia marzo, abril del año que viene, debería ser, por lo menos en bancos, un tema denominado a bajar sistemáticamente”. No obstante, marcó una condición: “Siempre y cuando no haya un estallido de tasas que no debería haberlo”.
Renegociación de deudas y rol de la banca pública
Burgueño sostuvo que la baja de la mora responde fundamentalmente a las renegociaciones y a la participación de la banca pública. Señaló: “Está funcionando el esquema de intervención, otra vez, usando palabras poseídas por el demonio, pero intervención de parte de o el Estado directo o banca pública”.
Como ejemplo, destacó el programa del Banco Ciudad en la Ciudad de Buenos Aires y su alcance entre entidades privadas. “Es un proceso positivo que está saliendo bien. De hecho, hay 8 bancos que adhirieron”, declaró.
¿La mora será un tema de campaña en 2027?
El analista opinó que la problemática podría perder protagonismo político si las refinanciaciones continúan funcionando. “Es probable que de acá que comience la campaña, en el tema mora del sistema financiero formal o normal de los bancos, esté o solucionado o en vía de estarlo”, indicó.
Sin embargo, Burgueño precisó que la eventual mejora de los indicadores no significaría necesariamente que las familias hayan recuperado su capacidad de pago. Explicó: “No porque la actividad económica hizo que el ingreso suba y las familias tengan la capacidad de ir y cancelar su deuda de la tarjeta”.
El problema, además, aparece condicionado por el comportamiento del crédito. “La mora no es otra cosa que la proporción irregular dentro del total de créditos y el total de créditos claramente no crece”, concluyó.
