La difusión de información nutricional sin respaldo científico en plataformas digitales y el consejo tradicional sin evidencia pueden generar riesgos para la salud, según especialistas.
En Argentina, la discusión pública sobre diversos temas es habitual. Esta tendencia se ha extendido al ámbito de la salud, donde personas sin formación específica difunden recomendaciones sobre alimentación y suplementos a través de redes sociales.
La sobrecarga informativa, denominada infodemia, dificulta la distinción entre información veraz y falsa. En las plataformas digitales circulan dietas detox, la demonización de alimentos como gluten, carne, leche o huevo, y la promoción de productos que supuestamente favorecen la pérdida de grasa. También se difunden métodos de evaluación nutricional sin rigor científico.
Estos contenidos suelen carecer de sustento profesional y pueden generar falsas expectativas. La difusión de estas prácticas puede derivar en la postergación de tratamientos médicos por confiar en soluciones no validadas.
Al impacto de los influencers se suma el consejo tradicional de familiares, que muchas veces se defiende sin evidencia. Por ejemplo, ciertas prácticas de crianza y manipulación de alimentos, como la administración de miel en lactantes o la falta de refrigeración adecuada, son desaconsejadas por la evidencia actual.
La velocidad del conocimiento actual también representa un desafío. El uso de inteligencia artificial sin validación profesional puede llevar a diagnósticos o tratamientos sugeridos por máquinas sin respaldo científico. La actualización permanente por parte de los profesionales es necesaria.
Para quienes buscan información confiable, se recomienda verificar si el comunicador posee un título de grado habilitante y si sus recomendaciones están libres de conflictos de interés con marcas.
Los profesionales de la salud deben recurrir a fuentes validadas, como revisiones sistemáticas o metaanálisis, y evitar comunicar basándose en experiencias personales o anécdotas.
En el contexto de la sobrecarga informativa, se destaca la importancia de la consulta con profesionales matriculados para tomar decisiones de salud.
*Licenciado en Nutrición y Seguridad Alimentaria e investigador y director del Departamento de Salud de UADE.
