El 12 de agosto de 2026 se producirá un eclipse solar total. La NASA informó que la totalidad se verá desde una franja del hemisferio norte. Argentina quedará fuera de la zona de visibilidad.
El 12 de agosto de 2026 se producirá un eclipse solar total, fenómeno en el que la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol y bloquea por completo la luz solar durante algunos minutos. Según informó la NASA, el eclipse podrá verse de forma total únicamente desde una estrecha franja del hemisferio norte; en otras regiones será visible como eclipse parcial.
La trayectoria de la sombra de la Luna recorrerá varios territorios antes de finalizar sobre Europa. Dentro de la franja de totalidad, el Sol desaparecerá completamente durante algunos minutos en los siguientes lugares:
- Groenlandia
- Islandia
- Océano Atlántico Norte
- Norte de Rusia
- Gran parte de España
- Una pequeña región del noroeste de Portugal
Fuera de la franja de totalidad, el eclipse será visible de forma parcial en gran parte de Canadá, Estados Unidos (desde Alaska hasta Carolina del Norte), la mayor parte de Europa y el noroeste de África, según datos de la NASA.
Argentina y el resto de Sudamérica quedarán fuera de la zona de visibilidad. El Servicio de Hidrografía Nacional informó que el eclipse comenzará a las 15.34 y finalizará a las 19.58; la fase total comenzará a las 16.57 y finalizará a las 18.33.
La NASA ofrecerá una transmisión en vivo con imágenes de distintos puntos de la trayectoria, comentarios de especialistas y entrevistas con científicos. El cronograma previsto es el siguiente:
- 10.15 (hora Argentina): comienza la transmisión especial.
- 10.45 (hora Argentina): inicia la totalidad en Islandia.
- 11.28 (hora Argentina): comienza la totalidad en España.
Durante el eclipse, un equipo financiado por la NASA seguirá la trayectoria de la sombra de la Luna a bordo de un avión de investigación WB-57 para estudiar la corona solar. El Proyecto Nacional de Globos Aerostáticos para el Eclipse enviará estudiantes universitarios a Islandia y España para lanzar globos científicos antes, durante y después del fenómeno, con el objetivo de analizar cómo el oscurecimiento temporal modifica la temperatura, la presión y el comportamiento de las capas superiores de la atmósfera.
