El Merval en dólares se ubica en torno a los US$ 2.100, casi el doble del piso preelectoral de 2025, aunque persisten dudas sobre la recuperación de precios de algunas empresas.
Las acciones argentinas volvieron al centro de la escena. La mejora en la calificación de riesgo, la baja del riesgo país, la desaceleración de la inflación y mejores datos económicos reactivaron el interés de los inversores por los papeles locales. Sin embargo, el mercado ya no está en la etapa de comprar “Argentina barata” sin análisis previo. Tras un rally, comienza una fase más selectiva.
El Merval en dólares se mueve en torno a los US$ 2.100, casi el doble del piso preelectoral de 2025, cuando había caído hasta cerca de US$ 1.080. Aun así, se mantiene por debajo del máximo histórico alcanzado en enero de 2025. La paradoja es que la macroeconomía comienza a alinearse, el riesgo argentino mejora y algunas empresas muestran fundamentos más sólidos, pero varios precios aún no reflejan ese cambio.
Según Elena Alonso, CEO de Emerald Capital, “la economía real está en máximos históricos, pero varias acciones todavía no lo reflejan en precio”. Alonso señaló que la renta variable local tiene margen si el riesgo país sigue bajando y si la recuperación de la actividad se traduce en mejores balances.
El riesgo país llegó a tocar mínimos de la era Milei cerca de los 430 puntos básicos. Alonso afirmó que “por debajo de 400 puntos, el upside es muy significativo”.
En el sector energético, Vaca Muerta aparece como un imán para el mercado. Vista Energy acumula una suba cercana al 50% en 2026. “Vaca Muerta sigue siendo su gran activo: la empresa viene expandiendo capacidad de producción, sus balances sorprenden al alza y el mercado la ve como una de las beneficiadas directas del crecimiento del upstream no convencional”, explicó Alonso. YPF también sube más de 50% en el año, aunque algunos analistas miran con cautela las valuaciones. El Lic. Gastón Lentini sostuvo que “luego de una suba de más de 50% en cinco meses, si uno compara los ratios contra sus pares, por ejemplo Petrobras en Brasil, resulta en una valuación que no nos parece apetecible”. En cambio, destacó que Vista “tiene mucho para crecer en valor y en precio desde que Argentina comience a exportar petróleo con la finalización del nuevo oleoducto VMOS en enero de 2027”.
Los bancos, por su parte, son vistos como una apuesta a la normalización macro. Galicia, Macro y Supervielle vienen de una fuerte recuperación. Leonardo Anzalone, economista y presidente del CEPEC, afirmó que “los bancos son probablemente los mayores beneficiarios de una normalización financiera”. Milo Farro, de Rava Bursátil, indicó que el Merval se mantiene en US$ 2.100 “impulsado por la recuperación de los bancos (ante mejores indicadores de rentabilidad y mora) y por el optimismo en el sector energético”. Nicolás Olive Duran, analista financiero de Rudolph, sintetizó: “En bancos, la clave es que vuelva el crédito y baje la mora”.
El Merval entró en una etapa de consolidación. Farro ubica el rango entre US$ 1.800 y US$ 2.100 desde octubre pasado. Para una recuperación hacia los US$ 2.400, identificó cuatro factores: la reunión de MSCI del 23 de junio, la acumulación de reservas del Banco Central, la mirada de Wall Street sobre Argentina y el escenario internacional. Alonso señaló que una reclasificación como mercado emergente podría llevar al Merval a superar los US$ 3.000.
El consenso entre los analistas es que la etapa más fácil del trade argentino quedó atrás. Olive Duran afirmó: “El trade fácil ya pasó. Comprar acciones argentinas cuando todo valía nada era otra cosa”. Agregó: “Desde acá, ya no sirve comprar Argentina en bloque. Hay que elegir”. Lentini diferenció entre dos Argentinas dentro del mercado: la del oil & gas, finanzas y campo, y la de industria y servicios con precios regulados, donde la recuperación es más lenta.
Fuera de bancos y energía, el recorrido está condicionado por la recuperación de la economía real. Empresas industriales como Loma Negra, Ternium Argentina o Aluar podrían beneficiarse si se reactiva la construcción y la obra pública. En consumo, la clave será la baja de la inflación y su transmisión a salarios reales y ventas.
El factor político también vuelve a escena. Anzalone sostuvo que “la renta variable argentina sigue operando más como una historia macro que micro”. Olive Duran advirtió que “el miedo a eventos como el 2019 existe en los inversores y es muy reciente”.
El recorrido de las acciones argentinas dependerá de cinco variables: el riesgo país (si perfora los 400 puntos), los balances del primer y segundo trimestre, Vaca Muerta (oleoductos y exportaciones), el crédito privado para los bancos, y la posible reclasificación de MSCI.
