El presidente Miguel Díaz-Canel comunicó una serie de medidas que incluyen la descentralización del aparato estatal y el fin de los subsidios, en un contexto de nuevas sanciones estadounidenses contra la petrolera estatal Cupet.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció un conjunto de medidas económicas que contemplan la descentralización del aparato estatal, la participación de empresas públicas en el mercado cambiario, la autorización de inversiones cubanas en el extranjero, el fin de los subsidios a los productos y una reducción de la burocracia. “Es tiempo de cambiar”, señaló el mandatario en un mensaje publicado en la red social X.
El anuncio se produce en el marco de las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra la petrolera estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet). El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, declaró que “el gobierno comunista de Cuba lleva mucho tiempo usando la energía como un arma, tanto para reprimir como para alimentar una cleptocracia de régimen en beneficio propio”. La sanción implica que Cupet pasa a integrar la lista de entidades sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, lo que le impide mantener relaciones comerciales o financieras bajo jurisdicción estadounidense.
Rubio vinculó la decisión con antiguas expropiaciones realizadas por el régimen cubano. “Activos clave fueron expropiados ilegalmente a propietarios estadounidenses años atrás”, sostuvo. Según el gobierno de Donald Trump, la medida forma parte de una estrategia para aumentar la presión económica sobre Cuba.
En su mensaje, Díaz-Canel afirmó que “pretenden justificar su crimen con pretextos absurdos, que solo sirven para ocultar su objetivo criminal: Asfixiar al pueblo cubano, obligándolo a rendirse por la pobreza, la necesidad y la enfermedad”. Y concluyó: “Estamos presenciando el renacimiento del fascismo en su forma más pura”.
