La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) propuso aranceles adicionales del 10% o 12,5% a importaciones de 60 países, entre ellos Argentina, por presunto trabajo forzoso. La medida será evaluada en una audiencia el 7 de julio.
WASHINGTON.- La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció el martes por la noche que propuso aranceles adicionales sobre las importaciones provenientes de 60 países, incluida la Argentina, tras determinar que la falta de medidas para frenar el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzoso perjudica a los trabajadores estadounidenses.
El USTR, liderado por Jamieson Greer, detalló mediante un comunicado que la lista de países afectados se elaboró luego de una investigación en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La tasa propuesta oscila entre el 10% y el 12,5%, según el caso, y será evaluada en una audiencia pública el 7 de julio.
“Para aquellas economías que impongan una prohibición a la importación de productos elaborados con trabajo forzoso —o que se hayan comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición mediante un Acuerdo de Comercio Recíproco—, así como para aquellas que hayan establecido un régimen parcial con el efecto de impedir la importación de ciertos bienes vinculados al trabajo forzoso, el USTR propone una tasa del 10% para los aranceles adicionales. Para todas las demás economías, propone una tasa del 12,5%”, señala la nota.
La Argentina, que selló con Estados Unidos un acuerdo recíproco de comercio e inversiones en febrero pasado, recibiría el 10% en caso de que se aprobara la medida.
“La omisión por parte de nuestros socios comerciales más importantes a la hora de abordar la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso es inaceptable. Esto genera una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones de desigualdad”, declaró Greer.
El USTR inició el 12 de marzo pasado investigaciones en los 60 países para determinar si los “actos, políticas y prácticas” relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso debían ser objeto de medidas bajo la Sección 301. Tras la investigación, el USTR determinó que esos actos resultan “irrazonables” y que “constituyen una carga o restricción para el comercio estadounidense”.
Los comentarios por escrito respecto al informe deben presentarse a más tardar el 6 de julio, y se prevé que un panel de la Sección 301 celebre audiencias públicas sobre las acciones propuestas el 7 de julio próximo.
Según la agencia Bloomberg, esta medida constituye un paso importante en el objetivo de Trump por restablecer los aranceles que impuso durante su primer año de mandato, antes de que fueran declarados inconstitucionales por la Corte Suprema. El 20 de febrero pasado, la Corte Suprema anuló la mayoría de los amplios aranceles globales impulsados por Trump, con una votación de 6 a 3, al dictaminar que el presidente se excedió en su autoridad al invocar una ley federal de poderes de emergencia.
Los países alcanzados por la investigación del USTR incluyen, entre otros, a Argelia, Angola, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Chile, China, India, Japón, México, Rusia, Sudáfrica, Corea del Sur, Taiwán, Reino Unido y la Unión Europea.
