Valentina Paloma, de 18 años, fue el centro de atención durante una exclusiva comida en la Fundación Giorgio Cini, que dio inicio a la 61ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia.
Justo enfrente de la Plaza de San Marcos y a menos de cinco minutos en vaporetto se encuentra la isla de San Giorgio Maggiore. Allí, en la Fundación Giorgio Cini, se celebró una exclusiva comida que dio el puntapié inicial a la 61ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia. Al igual que años anteriores, se dieron cita François-Henri Pinault –en su rol de anfitrión– y su familia. Además de su mujer, Salma Hayek, quien se llevó todas las miradas fue la hija de la pareja, Valentina Paloma, quien cumplió 18 años en septiembre pasado y, según palabras de su madre, planea estudiar ciencias políticas y luego cine. “Quiere ser directora”, reveló la actriz mexicana. También fueron parte de la velada otra de las herederas de François-Henri, Mathilde –fruto del matrimonio del presidente del grupo de lujo Kering y su ex mujer Dorothée Lepère– y sus padres François y Maryvonne Pinault. En uno de los majestuosos salones de la Fundación, entre exquisitos platos y shows de música en vivo, la familia coincidió con Zoe Saldaña y su marido Marco Perego, Diana Widmaier-Picasso (nieta de Pablo Picasso) y Giancarlo Giammetti, en una de sus primeras salidas tras la muerte de su pareja, el diseñador Valentino Garavani, en enero de 2026.
