En marzo, la salida de divisas por ganancias empresariales registró un récord, mientras el debate sobre los incentivos a inversores continúa.
La remisión de utilidades al exterior alcanzó en marzo su nivel más alto en más de 15 años, según datos oficiales. Los beneficios que el Gobierno ofrece a los inversores parecen no alcanzar para retener las ganancias en el país.
Este fenómeno se da en un contexto de debate sobre las políticas económicas y su impacto en la balanza de pagos. Analistas señalan que la fuga de capitales podría presionar las reservas del Banco Central.
