Los actores, que formaron pareja en varias ficciones televisivas, compartirán escenario en la obra “Maldita felicidad” desde el 19 de este mes en el Teatro Metropolitan de Buenos Aires.
Paola Krum y Pablo Echarri, reconocidos por sus papeles en telenovelas como Inconquistable corazón (1994), Montecristo (2006) y El elegido (2011), vuelven a compartir escenario después de 25 años. La última vez que actuaron juntos fue en 1999, en la obra Puck sueño de verano, una adaptación de Shakespeare con el sello de La banda de la risa.
Ahora se reencuentran en la avenida Corrientes para presentar Maldita felicidad, escrita por Agustina Gatto y dirigida por Daniel Veronese. La obra se estrena el 19 de este mes en el Teatro Metropolitan, con funciones de jueves a domingo. El elenco se completa con Carlos Portaluppi, gestor del proyecto, e Inés Palombo.
Consultados sobre el significado del título, Krum explicó: “Creo que lo que la puede hacer maldita es la búsqueda. La felicidad se escapa, es un momento e inasible. Me parece que en ese sentido solamente podría ser maldita. Después cuando sucede es lo más hermoso que te puede pasar, aunque es algo muy fugaz”. Por su parte, Echarri agregó: “Lo maldito de la felicidad es ese tránsito que tienen estos personajes en esta obra. Tratan de dilucidar qué es la felicidad mirándose para dentro y entre ellos, ponen sobre la superficie sus aspectos más terribles”.
En cuanto a la mentira, tema central de la obra, Krum señaló: “No me veo como una persona especialmente mentirosa. Siento honestidad a mi pesar, porque la verdad es que muchas veces me gustaría por lo menos tener una máscara que me proteja un poquito más”. Echarri, en cambio, opinó: “La mentira es mucho más natural en nosotros de lo que el mundo o la sociedad permite que lo aceptemos. Uno miente, suaviza opiniones, desenfoca o sesga algunas miradas”.
Ambos actores destacaron la experiencia de trabajar con un texto nacional. Krum comentó: “Con Maldita felicidad me pasó que inmediatamente me produjo una empatía, tuve un acceso fácil, algo que me sentía capaz de decir”. Echarri elogió a la autora: “Agustina Gatto es una autora fantástica. La descubrí con este texto, que es ágil, reconocible, genera empatía porque la temática nos atraviesa”.
Sobre el momento del teatro en Argentina, Krum expresó: “El teatro siempre es como el cine, uno va cuando puede y la situación del país no parece muy floreciente. Aparte hay una oferta infinita. Estamos todos los actores haciendo teatro. Siento incertidumbre, no sabemos qué va a pasar”. Echarri, por su lado, afirmó: “Es la primera vez que empalmo tan seguida una obra con otra. Tenía deseos de que esto sucediera para meterme en la rueda del oficio del teatro”.
