Una empresaria organiza shows privados en espacios estatales como el CCK y Tecnópolis, generando debate sobre el uso de bienes públicos.
Una empresaria argentina se ha convertido en figura clave en la organización de espectáculos privados en edificios públicos. Su compañía ha estado a cargo de eventos libertarios en lugares como el Luna Park, el Movistar Arena y la Derecha Fest, además de montar conciertos en el CCK y Tecnópolis. Su influencia también se extiende a la concesión de Tecnópolis, lo que ha generado preguntas sobre los límites entre lo público y lo privado.
