Agostina Bisio transformó su lucha personal contra el sobrepeso en un método comunitario que ya reunió a más de 120.000 mujeres en talleres, combinando experiencia propia con asesoramiento profesional.
Agostina Bisio vivió 30 años con sobrepeso, llegando a pesar 94 kilos. Tras probar numerosas dietas y sufrir problemas de salud como hipertensión y dolores articulares, logró un cambio sostenido en su estilo de vida. Durante la pandemia, compartió su experiencia en un vivo improvisado en sus redes sociales, atrayendo a 150 mujeres. Ese fue el germen de lo que hoy es Proyecto Sirenas.
Desde entonces, ha realizado más de 34 talleres, sumando a más de 120.000 participantes. En el último taller se inscribieron 21.000 mujeres, de las cuales 3.000 lo hicieron por primera vez. Recientemente, lanzó una aplicación que centraliza toda la información que comparte en sus redes.
El proyecto se basa en la historia personal de Agostina, pero se apoya en un equipo de expertos como nutricionistas, psicólogos y cardiólogos, quienes aportan el marco profesional. “Mi objetivo es que hagan un cambio en su estructura mental. No es fácil. Yo hablo desde mí, desde lo que me pasó. Desde lo que me dolió”, explica Bisio.
Su método promueve hábitos como la alimentación basada en comida real, cuatro comidas diarias, la hidratación y el ejercicio, todo bajo una explicación profesional y científica. “Sabía que yo era mi peor enemiga, entonces tenía que tenderme una red de contención”, reflexiona sobre el proceso que luego trasladó a su comunidad.
Agostina enfatiza la importancia de la motivación interna: “Antes bajaba de peso para algo externo, como un viaje. Ahora el cambio es para mí, para sentirme mejor”. Para ella, la “vitamina N”, la capacidad de decir que no, es fundamental en este camino hacia una vida más sana.
