La modelo alemana de 53 años organizó su tradicional fiesta de disfraces en el restaurante Cathédrale y llevó un traje de una mano humana gigante con uñas rojas, tendones expuestos y sangre artificial.
La modelo alemana Heidi Klum, de 53 años, se presentó este sábado 31 de octubre en su tradicional fiesta de disfraces de Halloween en Nueva York caracterizada como una gigantesca mano humana mutilada, con uñas rojas, tendones expuestos y sangre artificial.
La transformación cubrió completamente su cuerpo dentro de una estructura que reproducía su propia mano izquierda, mientras que solo sus ojos y su boca permanecían visibles. Llegó acompañada por asistentes vestidos con trajes de protección manchados de sangre.
La celebración se realizó en el restaurante Cathédrale, en Nueva York, y marcó los 25 años de una tradición que convirtió a Klum en anfitriona de una de las fiestas de Halloween más concurridas del calendario social neoyorquino. Como en cada edición, la modelo mantuvo su disfraz en secreto hasta último momento y compartió algunas pistas en sus redes sociales.
Según declaró a People, la idea surgió mientras observaba su propia mano y se preguntaba si sería posible introducir todo su cuerpo dentro de una versión gigante. Le presentó la propuesta a Mike Marino, el especialista en maquillaje y efectos especiales que trabaja con ella desde hace años. El equipo necesitó cuatro meses para construir el traje.
El resultado incluyó detalles como las venas, las líneas de la palma y las joyas que utiliza habitualmente. También incorporó un tatuaje con el nombre de su marido, Tom Kaulitz, el guitarrista de la banda Tokio Hotel, quien no pudo asistir porque se encontraba de gira. Colocarse el disfraz llevó entre cinco y seis horas, aunque lo más complicado fue soportar su peso durante la fiesta.
Entre los invitados estuvieron Neil Patrick Harris y su marido, David Burtka, Paris Jackson -hija de Michael Jackson-, Kyle MacLachlan y Eric McCormack. También participaron Taylor Momsen, cantante de The Pretty Reckless, Joey Fatone, exintegrante de NSYNC, y Questlove, baterista de The Roots. A ellos se sumaron otras figuras del espectáculo y los cuatro hijos de Klum.
Quién es Heidi Klum y cómo surgieron sus fiestas de Halloween
Heidi Klum nació el 1 de junio de 1973 en Alemania y comenzó su carrera como modelo después de ganar un concurso de belleza en 1992. Su salto internacional llegó durante los años 90, cuando empezó a trabajar para grandes marcas de moda. En 1998 apareció en la portada de la edición de trajes de baño de Sports Illustrated y se convirtió en una de las modelos más reconocidas de su generación. También fue uno de los rostros emblemáticos de Victoria’s Secret.
Con el tiempo amplió su carrera hacia la televisión. Fue conductora y productora ejecutiva de Project Runway, el reality de diseñadores que se estrenó en 2004, y se incorporó como jurado de America’s Got Talent.
Cuando se instaló en Estados Unidos, adoptó la costumbre de Halloween, una celebración en la que los adultos podían disfrazarse y participar de fiestas temáticas. En el año 2000 decidió organizar su propia fiesta en Nueva York. Con el paso del tiempo, sus invitados comenzaron a competir por los disfraces más originales.
Klum también elevó progresivamente la complejidad de sus caracterizaciones. Dejó atrás los trajes convencionales y empezó a trabajar con equipos de especialistas capaces de modificar por completo su aspecto mediante prótesis, maquillaje cinematográfico y estructuras de grandes dimensiones.
En 2013 sorprendió al aparecer caracterizada como una anciana, con arrugas, manchas en la piel y una transformación que la hacía parecer varias décadas mayor. Tres años después llegó acompañada por cinco mujeres idénticas a ella, recreando una escena de clones. En 2017 se convirtió en el hombre lobo del videoclip Thriller, de Michael Jackson, y en 2019 apareció como una criatura extraterrestre con el cuerpo cubierto de prótesis. En 2022 se presentó como un gigantesco gusano que apenas podía desplazarse.
Para Klum, la preparación es tan importante como la noche del festejo. Cada año comienza a planificar su próxima transformación con varios meses de anticipación y conserva los trajes de ediciones anteriores en su colección personal.
