El equipo lideró la Liga Americana en victorias y se enfrentará a los Cerveceros de Milwaukee en el primer juego de la Serie Mundial este viernes. La alineación combina a dos peloteros seleccionados al Juego de Estrellas con jugadores de bajo perfil que priorizan el contacto, los toques de bola y el corrido de bases.
ST. PETERSBURG, Florida, EE.UU. (AP) — Los Rays de Tampa Bay lideraron la Liga Americana en victorias y avanzaron a la Serie Mundial con una alineación que incluye a un par de seleccionados al Juego de Estrellas y, en su mayoría, a jugadores que no son figuras mediáticas y que ejecutan un estilo fundamentado en el contacto, los toques de bola y el corrido de bases.
El equipo terminó segundo en promedio de bateo de las Grandes Ligas, con .2581, detrás de los Cerveceros de Milwaukee, que registraron .2585. El primer juego de la Serie Mundial se disputará la noche de este viernes en Milwaukee.
Los Rays lideraron las Grandes Ligas con 134 toques de bola durante la temporada regular, registraron la menor cantidad de ponches y ocuparon el 22º lugar en jonrones. Su ofensiva depende en menor medida de los batazos largos, aportados principalmente por el dominicano Junior Caminero, el cubano Yandy Díaz y el mexicano Jonathan Aranda.
El jardinero izquierdo Chandler Simpson es uno de los principales generadores ofensivos del equipo. Lideró al equipo con un promedio de bateo de .306 y 46 robos de base. Simpson no ha conectado jonrones en 1.053 apariciones al plato en su carrera en las Grandes Ligas y es el prototipo de primer bate tradicional.
Sin embargo, en la alineación del mánager Kevin Cash, Simpson bateó quinto en 57 ocasiones y primero en 37. También fue tercer bate en el cuarto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana contra Cleveland.
“Siento que hay muchas cosas que influyen, especialmente batear en el medio del orden con tipos que pueden pegar con poder delante de ti y tipos que pueden hacer lo mismo detrás de ti, o correr también”, explicó Simpson. “Simplemente mover a las defensas y causar caos cuando hay gente en base o cuando no la hay. Siento que es efectivo cuando hay tráfico en las bases o cuando no hay nadie para iniciar una entrada o para mantenerla viva. Busco depender del contacto y asegurarme de poner la pelota en juego, avanzar la bola, y tratar de embasarme de cualquier manera que pueda”.
En el béisbol actual se enfatizan el ángulo y la velocidad de salida, se priorizan los jonrones y los ponches se consideran un resultado aceptable. Simpson juega de otra manera: tiene más éxito bateando la pelota por el suelo, se poncha poco (48 veces) e influye en los encuentros embasándose. Conectó 14 hits con toque de bola.
“Es divertido jugar mi juego. Hay un espacio y un lugar para el poder en nuestro deporte, sin duda, pero definitivamente también hay un espacio para el contacto, llegar a base, jugar buena defensa, correr las bases, hacer todas esas cosas que también pueden ganar juegos y que pueden complementar el poder hasta cierto punto”, manifestó Simpson. “Así que siento que es divertido, y siento que definitivamente hay un factor complementario que ayuda a ganar partidos. Siento que no puede ser sólo poder. Pero tampoco puedo ser sólo yo. Siento que tiene que funcionar en conjunto para sacarlo adelante al final del día”.
En cuanto al poder, los Rays cuentan con Caminero, Díaz y Aranda.
Caminero, antesalista dos veces elegido al Juego de Estrellas, es el ancla de la alineación y por lo general batea tercero o cuarto. Bateó para .276 con 42 jonrones, 101 carreras impulsadas y un OPS de .885.
Díaz, el veterano bateador designado, bateó para .293 con 22 jonrones, 85 impulsadas y lideró la liga con 180 hits, al tiempo que fue seleccionado a su segundo Juego de Estrellas. Conectó jonrones de dos carreras en las victorias por 7-3 en el cuarto y sexto juego contra los Guardianes. Fue el primer bate del equipo durante 120 duelos en la campaña regular y en la postemporada. También bateó cuarto más veces (34) que cualquier otro pelotero del equipo.
Aranda, seleccionado al Juego de Estrellas en 2025, bateó para .274 con 22 jonrones, 92 impulsadas y un OBP de .358. Por lo general ocupa el segundo turno en el orden al bate.
Ellos son las piezas fijas. Ryan Vilade y el cubano Víctor Mesa Jr. se alternan en el jardín derecho. Jonny DeLuca y Cedric Mullins compartieron el jardín central en la temporada regular. DeLuca fue titular en los seis juegos de la Serie de Campeonato.
Vilade pasó por cinco organizaciones antes de que los Rays lo adquirieran el pasado noviembre. Tenía un jonrón en 64 turnos al bate, pero aprovechó su oportunidad de jugar en Tampa Bay. Vilade, bateador derecho, tuvo un promedio de .245 con 11 jonrones y 43 impulsadas en 245 turnos. Conectó un jonrón ante Max Fried en el Yankee Stadium durante el tercer juego de la serie divisional de la Liga Americana, para ayudar a que los Rays barrieran a Nueva York.
“Mirar atrás y pensar que el año pasado estaba en (la sucursal de Triple-A en) Memphis y durmiendo en una cama de Amazon o de Walmart, y este año estoy aquí y puedo ir a la Serie de Campeonato y competir con mis compañeros. Ése es el plan del Señor, y estoy agradecido por ello”, declaró Vilade.
Mesa fue dado de baja por Miami en febrero, así que los Rays hicieron un canje para obtenerlo. El novato bateó para .260 con 14 jonrones y 34 impulsadas en apenas 235 turnos. Batea en distintos lugares de la alineación, incluso como cuarto bate detrás de Caminero a veces. Mesa conectó un jonrón de dos carreras para tomar la ventaja y romper el empate ante Fried en el juego decisivo de la serie divisional.
“Cuando empecé con los Rays, no le estaba pegando a nada”, reconoció el cubano. “No estaba conectando sencillos. No estaba llegando a base en absoluto. Las cosas empezaron a calentarse para mí”.
DeLuca (.266, 11, 50) jugó por todo el jardín en la campaña regular, pero en la postemporada se ha adueñado del prado central, desplazando a Mullins (.205, 15, 48).
El campocorto Taylor Walls bateó para .222, pero es un defensor destacado que terminó tercero en las Grandes Ligas con 21 carreras evitadas. El intermedista Richie Palacios bateó para .235 con 10 jonrones y 57 impulsadas en 345 turnos. Logró un hit importante en el juego decisivo de la Serie de Campeonato: un doble de dos carreras que abrió la pizarra.
El receptor Liam Hicks, adquirido en la fecha límite de trueques, ha sido una incorporación importante a la alineación de Tampa Bay. Bateó para .288 con cuatro jonrones y 20 impulsadas en 41 juegos, mayormente como cuarto en el orden.
“Somos un grupo de perros. Vamos a salir ahí. No nos importa quién esté del otro lado”, advirtió Vilade. “Vamos a salir a competir y a hacer lo nuestro y a ser nosotros mismos y a no intentar hacer demasiado, y a jugar el uno para el otro. Y creo que eso es lo que nos hace especiales”.
Cuatro victorias más los convierten en campeones —por primera ocasión en los 29 años de historia de los Rays.
