Archivos judiciales dados a conocer por The New York Times mencionan el testimonio de Joseph Ippolito, un narcotraficante que cooperó con la justicia y que habría aportado datos sobre el arma homicida y la posibilidad de un cómplice en los asesinatos de 1994.
Una revisión de archivos judiciales desclasificados, entrevistas y otras pruebas realizada por The New York Times indica que un informante vinculado a O.J. Simpson habría proporcionado información sobre el arma homicida y la posible participación de un cómplice en los asesinatos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman, ocurridos en Los Ángeles en junio de 1994.
El informante fue identificado como Joseph Ippolito, un traficante de drogas fallecido en 2006, que tenía vínculos con la mafia y era amigo de Al Cowlings, confidente de Simpson. Según un documento judicial de la década de 1990 desclasificado a pedido del diario, Ippolito comenzó a cooperar con las autoridades en agosto de 1995, mientras se desarrollaba el juicio por asesinato contra Simpson.
El entonces fiscal federal David Kelley escribió en una carta sellada que la información de Ippolito fue “cuando menos, muy útil” para el caso de Los Ángeles. Kelley declaró recientemente al Times que Ippolito habló de un cuchillo oculto en la propiedad de Simpson y que había obtenido ese dato de un socio cercano al acusado.
Los fiscales de Los Ángeles recibieron el relato cuando el juicio estaba en su etapa final, después de que la acusación había presentado su caso al jurado. Ippolito finalmente no fue llamado a declarar. Un jurado absolvió a Simpson en octubre de 1995.
Sam Ippolito, hermano del informante, declaró este año al Times que la noche de los asesinatos su hermano salió del departamento que compartían y regresó horas después con una bolsa que contenía un objeto pesado y las manos aparentemente cubiertas de sangre. Según su relato, Joey le pidió que se deshiciera de la bolsa mientras se duchaba. Sam Ippolito afirmó que arrojó la bolsa en un contenedor de basura en Doheny Drive.
En una conversación posterior, Sam Ippolito pidió una compensación económica y manifestó su intención de retractarse de sus declaraciones, argumentando que no podía diferenciar qué era real y qué no.
El Departamento de Policía de Los Ángeles informó que el caso sigue abierto. “Cuando se encuentren nuevas evidencias, los detectives seguirán esas pistas de investigación”, declaró un portavoz.
O.J. Simpson murió en 2024. En 2006 había publicado el libro Si yo lo hubiera hecho: Confesiones del asesino, donde describió una versión “hipotética” de los crímenes en la que contaba con la ayuda de un amigo identificado como “Charlie” para deshacerse del arma y la ropa ensangrentada.
Un hombre llamado Charlie Ehrlich, acusado junto a Simpson en un caso de robo en Las Vegas en 2007, negó en una entrevista reciente ser el cómplice del relato y sostuvo que todo era mentira. Ehrlich afirmó que conoció a Simpson después del juicio, cuando este se mudó a Florida, y que fue presentado por Joey Ippolito.
El rapero Fat Joe relató en su pódcast una historia sobre un amigo llamado “Joe Bentley”, apellido que Ippolito usaba, en la que sugería que este esperaba a Simpson y Cowlings con un avión privado durante la persecución policial de 1994. Un portavoz de Fat Joe informó que el rapero no haría comentarios.
La revisión del Times no aporta pruebas forenses nuevas ni esclarece definitivamente el caso. El material presenta versiones diferentes sobre el grado de participación de Ippolito.
