Karla Beltran, de 18 años, fue cesada de la Oficina del Sheriff del condado de Bexar tras viralizarse imágenes en las que posa en uniforme junto a internas. No enfrenta cargos penales.
Una agente penitenciaria de 18 años en el condado de Bexar, Texas, fue despedida tras publicar en redes sociales una serie de fotografías en las que posó en uniforme junto a reclusas dentro del centro de detención, mientras realizaba gestos obscenos frente a la cámara.
El caso generó críticas por la conducta de la entonces empleada y por las dudas sobre los controles dentro de una instalación destinada a mantener bajo custodia a personas detenidas, según detallaron medios locales como KSAT.
Karla Beltran había ingresado a la Oficina del Sheriff del condado de Bexar (BCSO) el 1 de julio y llevaba poco más de 100 días en funciones cuando fue cesada el lunes 12 de octubre bajo la figura de “despido probatorio”.
Su salida se produjo mientras aún se encontraba en la etapa inicial de su vínculo laboral con la dependencia, período en el que los nuevos integrantes deben demostrar que cumplen con las normas y responsabilidades del puesto.
Las imágenes, que se viralizaron en plataformas digitales, la muestran sentada frente a una ventana que da a un área de detención de mujeres, sonriendo y haciendo señas junto a las internas que se observaban del otro lado del vidrio.
La difusión de las fotografías llamó la atención de usuarios y le llegó a las autoridades de la oficina del sheriff, que posteriormente confirmaron la desvinculación de la agente.
En una de las fotografías, la efectiva apareció haciendo una mueca con los labios y levantando ambas manos con el signo de la paz, mientras dos reclusas detrás del cristal replicaron la pose.
En otra imagen, Beltran sacó la lengua y levantó ambos dedos medios hacia la cámara, gesto que una de las internas también imita desde el interior del módulo. Las escenas fueron cuestionadas por mostrar una interacción informal e inapropiada entre una funcionaria penitenciaria uniformada y personas que se encuentran bajo custodia.
Las fotos fueron tomadas mientras Beltran vestía su uniforme oficial. Lo que convirtió las imágenes en un escándalo interno fue el hecho de que la agente llevaba puesto su uniforme reglamentario de la BCSO al momento de posar con las detenidas bajo su custodia.
La oficina del sheriff confirmó el despido al medio local News 4 San Antonio, aunque no especificó quién tomó las fotografías ni cómo fue posible capturarlas dentro de las instalaciones del centro de detención. Tampoco se conocieron públicamente detalles sobre el dispositivo utilizado para registrar las imágenes o sobre las normas internas que podrían haber sido vulneradas.
El sheriff calificó la conducta como una “horrible decisión”, según informó CBS 6. La dependencia indicó que se encuentra en curso una investigación para determinar las circunstancias en las que se produjeron las tomas y si alguna otra persona estuvo involucrada.
Dicha revisión busca establecer si hubo fallas en los protocolos de supervisión, si existió participación de otros empleados o si las internas tuvieron acceso a medios no autorizados para intervenir en la realización de las fotografías.
Beltran no contaba con licencia de agente de paz. La BCSO precisó que Beltran no poseía una licencia de oficial de paz al momento del despido. Como cadete recién contratada, la ayudante fue evaluada durante meses respecto a su conducta, disciplina, adaptación a las normas de seguridad y capacidad para desempeñar las funciones asignadas.
Bajo las reglas de la Comisión de Servicio Civil del condado de Bexar, los empleados en período de prueba pueden ser cesados de forma inmediata si no cumplen con los estándares de conducta o las expectativas del cargo, sin derecho a apelar la decisión.
Esta condición permitió que la oficina del sheriff avanzara con el despido bajo el régimen probatorio, sin que se informaran instancias adicionales de revisión administrativa vinculadas con el caso.
No se presentaron cargos penales contra la exagente. Hasta la tarde del miércoles, la oficina del sheriff confirmó que no existían cargos penales pendientes contra Beltran en relación con el incidente.
No obstante, la investigación interna continúa abierta para esclarecer los detalles operativos que permitieron la toma de las fotografías dentro de una instalación de seguridad y para determinar si corresponde adoptar medidas adicionales contra otras personas que pudieran haber participado o facilitado la situación.
