El bloque Hacemos Unidos por Córdoba se retiró del recinto y dejó sin quórum la sesión en la que se discutía el apartamiento de la legisladora Alejandra Ferrero (UCR) por el caso de un empleado legislativo detenido e imputado por delitos contra la integridad sexual. La oposición rechazó la medida y advirtió sobre el funcionamiento del cuerpo.
La sesión de la Legislatura de Córdoba no pudo realizarse este miércoles por falta de quórum. El bloque oficialista Hacemos Unidos por Córdoba se retiró del recinto luego de que la Unión Cívica Radical (UCR) rechazara el pedido de apartamiento de la legisladora Alejandra Ferrero, vinculada al caso de Omar Ludueña, empleado legislativo detenido e imputado en una causa por delitos contra la integridad sexual.
La decisión del oficialismo fue anunciada por la legisladora Julieta Rinaldi, quien declaró que el peronismo no dará quórum mientras Ferrero no solicite licencia o sea apartada de su banca. Con esta medida, el bloque trasladó al funcionamiento de la Legislatura el conflicto con la UCR por el caso Ludueña.
Previamente, el oficialismo había llevado nuevamente al recinto el caso y había insistido en el apartamiento de Ferrero. La legisladora radical, por su parte, reafirmó a la prensa que no se apartará y rechazó el planteo del oficialismo. La designación de Ferrero como nueva presidenta del bloque radical en la Legislatura, decidida por Rodrigo de Loredo, fue interpretada por el oficialismo como un nuevo disparador del enfrentamiento.
Facundo Torres, jefe de la bancada oficialista, acusó a sectores de la oposición de haber aplicado una “doble vara” frente a los casos Ludueña y Flores. Sostuvo que el radicalismo había exigido responsabilidades políticas en el caso Flores y cuestionó que ahora rechazara trasladar ese mismo estándar al caso Ludueña. Además, el oficialismo impulsó un proyecto de Leonardo Limia para que Ferrero sea apartada hasta que se esclarezcan las circunstancias relacionadas con Ludueña.
La bancada de la UCR y el resto de los bloques opositores rechazaron la comparación. Ferrero afirmó que apenas tomó conocimiento de la denuncia realizó una presentación ante la Justicia y solicitó a las autoridades legislativas el apartamiento de Ludueña. En medio del cruce, Torres expresó a Perfil Córdoba que Ferrero y De Loredo “mintieron” a la opinión pública porque dejaron pasar “siete días” desde que se enteraron de la situación del militante radical.
Tras el retiro del PJ, y en un recinto sin taquígrafos ni sistema de audio, los representantes de los distintos bloques opositores expresaron a viva voz su solidaridad política con Ferrero y cuestionaron la jugada del oficialismo. El planteo central, según la oposición, fue que el caso Flores “no tiene punto de comparación” con la situación de Ferrero. En ese sentido, se reclamó que el conflicto político no debería utilizarse para impedir el funcionamiento parlamentario.
El reclamo opositor apuntó al funcionamiento de la Cámara. Miguel Nicolás pidió que se aplicara el reglamento y que se descontara de la dieta la ausencia de los legisladores oficialistas que abandonaron el recinto. Además, el radical advirtió que la conducta de los peronistas es causal de una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Otros legisladores calificaron la maniobra como “un bloqueo” al debate parlamentario y advirtieron que la disputa entre los bloques afecta el funcionamiento de la Legislatura.
La discusión sobre responsabilidades individuales de legisladores por sus asesores con antecedentes derivó en una disputa de poder entre bloques. El PJ renovó su demanda por el caso Ludueña para responder al caso Flores, mientras la oposición rechazó la comparación y respaldó a Ferrero; y, en paralelo, De Loredo la designó como jefa de la bancada radical. La sesión terminó sin quórum.
