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David Tomé, de 19 años, gestiona un rebaño de 200 cabras en Corumbela

El joven comenzó con una sola cabra a los 12 años y en agosto de 2026 se trasladó a Corumbela para administrar una explotación con unos 200 animales. Su objetivo es abrir una quesería y recibir visitas.

David Tomé compró su primera cabra a los 12 años. A los 16 ya tenía una pequeña granja y a los 19 gestiona un rebaño de aproximadamente 200 cabras en Corumbela, en la Axarquía malagueña.

No heredó la profesión de sus padres ni siguió una tradición familiar. Su entorno inicialmente veía con preocupación que eligiera una actividad exigente y con pocas jornadas de descanso. Tomé afirmó que desde niño tenía claro qué quería hacer.

“Prefería ir con las cabras que al parque”

El joven declaró que, mientras otros niños buscaban otras formas de entretenimiento, él prefería acompañar a los animales. “Prefería ir con las cabras y el cabrero que al parque de niño”, contó.

Su relación con el ganado comenzó así, casi como un juego, pero fue creciendo con los años. “Algunas personas ven una motocicleta y les gusta; a mí me gustan las cabras”, explicó.

En 2025, cuando todavía tenía 18 años, David ya contaba que su objetivo era convertir aquella pequeña explotación en una ganadería propia y reivindicaba la importancia de que los jóvenes conocieran el sector.

De una cabra a un rebaño de 200

El salto más importante llegó en agosto de 2026, cuando se trasladó a Corumbela para hacerse cargo de su explotación. Allí trabaja con un rebaño de alrededor de 200 animales y se ocupa personalmente de las tareas cotidianas.

El establo cuenta con zonas diferenciadas para la alimentación y el ordeño. Hay que preparar la comida, manejar a los animales, mantener las instalaciones y atender las necesidades del rebaño todos los días.

“Esto no es trabajo para mí; para mí, es mi vida. No estoy trabajando. Es un trabajo duro, no tengo días libres porque ellas comen todos los días, pero es tan hermoso”, explicó.

Esa rutina es una de las mayores exigencias de la ganadería: los animales no tienen fines de semana ni festivos.

“Soy el raro, pero me apoyan”

David sabe que su elección no es habitual entre personas de su edad. “No hay jóvenes como yo, es extraño a mi edad. Soy el raro, pero me apoyan y dicen que soy un ejemplo a seguir porque no paré hasta lograrlo”, aseguró.

También reconoce que los comienzos fueron difíciles. “Lo he hecho por mi cuenta, con mi esfuerzo. Ahora va bien. Los comienzos son duros, estoy feliz y esto crecerá”, afirmó.

Su caso se produce en un sector que busca incorporar a nuevas generaciones. La Junta de Andalucía aprobó en 2026 ayudas por casi 130 millones de euros para facilitar la incorporación de 2.455 jóvenes al campo, de los cuales 436 corresponden específicamente a jóvenes ganaderos. En Málaga fueron 104 los jóvenes beneficiarios de estas ayudas, con un total de unos 5,3 millones de euros.

El próximo objetivo: una quesería

El proyecto de David todavía no termina con las 200 cabras. Su intención es seguir aumentando el rebaño y, posteriormente, poner en marcha una pequeña fábrica de queso.

También quiere abrir su explotación al público y utilizarla como un espacio para enseñar cómo es realmente el trabajo ganadero. “Quiero que la gente venga a ver lo que hago, mi día a día y vea cómo es la agricultura para mí”, explicó.

Su idea encaja con una actividad muy vinculada a la Axarquía. La comarca tiene una importante tradición caprina y la cabra malagueña es una de las razas características de la zona. El sector produce principalmente leche, destinada en buena parte a la elaboración de queso.

La Junta de Andalucía cuenta, además, con programas específicos de formación para quienes se incorporan a la actividad agraria, incluidos itinerarios para ganadería y explotaciones lecheras, con contenidos sobre manejo de animales, gestión económica, comercialización y viabilidad de las explotaciones.

David comenzó con una sola cabra cuando todavía era un niño. Siete años después, aquel animal que despertó su vocación se ha convertido en un rebaño de 200 y en un proyecto que todavía tiene espacio para crecer.

Nota creada con asistencia IA

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