Una delegación oficial de las Islas Malvinas visitará Chile a fin de mes para avanzar en la creación de una ruta comercial entre Punta Arenas y el archipiélago.
Buenos Aires, 5 septiembre (NA) – Una delegación oficial de las Islas Malvinas visitará Chile a fines de septiembre para avanzar en la creación de una ruta comercial entre Punta Arenas y el archipiélago.
El viaje, impulsado por autoridades isleñas y actores económicos del sur chileno, tiene como objetivo consolidar un esquema de intercambio directo de bienes y servicios, además de fortalecer el vínculo turístico entre ambas regiones.
La misión estará integrada por representantes del gobierno isleño y empresarios vinculados al comercio marítimo y la logística. La agenda incluye reuniones con autoridades regionales de Magallanes, cámaras empresarias y operadores portuarios.
Según informaron los organizadores, el objetivo es profundizar un proyecto que ya generó señales de apoyo en Punta Arenas, donde sectores locales ven una oportunidad para dinamizar la economía regional mediante conexiones regulares con las islas.
El avance de esta iniciativa ocurre en un contexto diplomático sensible. Argentina sostiene que cualquier esquema de integración comercial con las Malvinas contribuye a normalizar la presencia británica en el Atlántico Sur y a fortalecer la economía del enclave.
El gobierno chileno mantiene su postura histórica de respaldo a los “legítimos derechos de soberanía” de la Argentina, aunque actores locales exploran vínculos económicos con las autoridades isleñas.
La delegación malvinense buscará concretar acuerdos preliminares sobre transporte marítimo, servicios turísticos y provisión de bienes esenciales. También se evaluará la posibilidad de establecer una frecuencia regular entre Punta Arenas y Puerto Argentino/Stanley, lo que permitiría reducir costos logísticos y ampliar la oferta comercial en ambos territorios.
El proyecto genera debate en Chile: mientras sectores empresariales destacan su potencial económico, voces políticas advierten que podría tensionar la relación bilateral con Argentina.
En Buenos Aires, la Cancillería sigue de cerca los movimientos y considera que este tipo de iniciativas deben ser analizadas en el marco de la disputa de soberanía reconocida por Naciones Unidas.
