El equipo dirigido por Lionel Scaloni, que conquistó un Mundial y dos Copas América, fue señalado por su actitud en la final ante España, en un contexto de elogios por su rendimiento deportivo.
La selección argentina de fútbol, conocida como la Scaloneta, acumuló en los últimos años un Mundial, dos Copas América y la Finalíssima. Sin embargo, su participación en la final del torneo ante España, que perdió por 1-0, generó comentarios en medios internacionales por incidentes ocurridos durante el partido.
Según informes, el defensor Gonzalo Montiel no saludó al entrenador Lionel Scaloni al ser reemplazado. También se registraron acciones como un puñetazo de Nahuel Molina a Rodri, una entrada de Leandro Paredes sobre Gavi, y un gesto de Nicolás Otamendi hacia Rodri. El ayudante de campo Roberto Ayala golpeó a Dani Olmo en medio del desconcierto del final del partido.
Medios internacionales y redes sociales criticaron estas actitudes, mientras que en Argentina se minimizaron o se tomaron con ironía. Lionel Messi, tras el partido, se mostró emocionado y se dirigió a los hinchas, lo que fue interpretado por algunos como un gesto de espalda hacia el equipo español durante la ceremonia de medallas.
El ciclo de la selección, que comenzó con Scaloni y Messi como líderes, incluyó derrotas dolorosas y un estilo de juego que priorizó la vehemencia sobre el estilo. Los jugadores como Cuti Romero, Gonzalo Montiel, Nicolás Tagliafico, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Julián Alvarez fueron destacados por su entrega física.
El comportamiento en la final fue señalado como una excepción a la regla de respeto que había caracterizado al equipo. La pregunta sobre si el mundo odia o envidia a la Argentina fue planteada, sugiriendo que se debe examinar el comportamiento propio.
