La empresa General Motors incorporó 50 robots a su planta Factory Zero en Detroit, Estados Unidos, en un contexto de suspensión indefinida de aproximadamente 1.300 empleados debido a la caída de la demanda de vehículos eléctricos.
La empresa General Motors instaló 50 robots en su planta Factory Zero de Detroit, Estados Unidos, después de mantener despedidos a unos 1.300 empleados por la caída de la demanda de vehículos eléctricos.
La decisión de la empresa reabrió la discusión sobre si la automatización mejora la seguridad en la línea de montaje o acelera la sustitución de mano de obra en la industria automotriz de Estados Unidos.
Más de 1.000 afiliados al sindicato siguen suspendidos de manera indefinida, afirmó James Cotton, presidente del sindicato UAW Local 22, al medio Detroit News. Cotton sostuvo que la empresa podría reincorporar a parte de esos trabajadores en lugar de avanzar con la instalación de los nuevos robots.
Los brazos robóticos fueron fabricados por la japonesa FANUC y se usan para tareas repetitivas en la línea de montaje, entre ellas la colocación de paneles en la carrocería. Estos sistemas están pensados para ayudar a acoplar distintos componentes a los vehículos durante el proceso de ensamblaje.
Andrew Bergman, organizador sindical, dijo a Detroit News que el despliegue puede hacer el trabajo más seguro para los operarios, pero cuestionó el uso que la empresa le da a esa herramienta. “Se utiliza para aumentar las ganancias y despedir trabajadores”, afirmó.
Kevin Kelly, portavoz de GM, dijo al medio New York Post que la empresa instala robots en todas sus plantas de fabricación como parte de una iniciativa más amplia para incorporar tecnología más avanzada a sus operaciones. Kelly explicó que en Factory Zero esos sistemas se implementan junto con los trabajadores y no como un reemplazo total de la plantilla. Señaló: “los estamos implementando junto con nuestro equipo, lo que contribuye a mejorar la seguridad y la ergonomía, a la vez que mantenemos nuestras operaciones flexibles y competitivas”. Indicó que los empleados afectados fueron suspendidos de forma temporal.
El caso de Detroit se inscribe en una transformación más amplia de la manufactura. Varios países de Asia ya avanzaron hacia las llamadas fábricas oscuras, instalaciones que operan casi por completo con robots y requieren una presencia humana mínima para tareas de supervisión y mantenimiento. FANUC trabaja bajo ese modelo desde 2001, así que muchos de los brazos robóticos que usan fabricantes como General Motors fueron ensamblados por otros robots.
Según The EV Report, la tecnológica Xiaomi utiliza más de 700 robots en su planta de vehículos eléctricos de Pekín, con capacidad para producir un auto cada 76 segundos. No obstante, según la Institución de Ingenieros Mecánicos, los operarios humanos suelen detectar con mayor rapidez los fallos en las líneas de producción, mientras que una avería en un sistema robotizado puede propagarse con velocidad. Asimismo, el organismo advirtió que las plantas altamente automatizadas son más vulnerables a ciberataques. Aun así, muchas empresas consideran que el ahorro en costos laborales y el aumento de la capacidad de producción compensan tanto esos riesgos como la inversión necesaria.
