El Consejo Directivo de la Unión Obrera Metalúrgica rechazó el fallo de la Cámara Nacional del Trabajo que anuló sus elecciones y designó nuevas autoridades internas para garantizar el funcionamiento del gremio.
El Consejo Directivo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) rechazó este martes la intervención judicial dispuesta por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y anunció un proceso interno de normalización. La reunión se realizó en la sede del gremio con la participación de más de dos tercios de los secretarios generales de las seccionales, quienes respaldaron de forma unánime la resolución adoptada por la conducción.
En un comunicado, el Consejo Directivo sostuvo que la decisión se tomó “en resguardo de la autonomía sindical, la continuidad institucional y administrativa de la organización y los derechos colectivos de sus afiliados”. La organización calificó el fallo como un “ataque institucional” a la autonomía sindical.
Como parte de las medidas, se designó como Delegado Administrador a Daniel Daporta, dirigente de la seccional Avellaneda y actual secretario general adjunto, quien tendrá la responsabilidad de garantizar el funcionamiento institucional, administrativo y gremial hasta la normalización definitiva. En paralelo, fue designado Emiliano Gallo como Delegado Administrador de la seccional Campana, y se conformó un equipo de representantes paritarios para evitar la paralización de las negociaciones salariales.
El gremio declaró el “estado de alerta, movilización y sesión permanente en todo el territorio nacional” y anunció la realización inmediata de asambleas en fábricas y talleres de todo el país para informar a los trabajadores sobre el fallo judicial.
El conflicto se originó luego de que la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolviera anular las elecciones nacionales de la UOM, celebradas el 18 de marzo, y apartar de su cargo a Abel Furlán, quien había sido reelecto en esos comicios. La sentencia también dispuso la intervención judicial del sindicato por un plazo de 180 días, período en el que deberá realizarse una nueva elección de autoridades. La resolución además declaró nulos los comicios desarrollados en la seccional Campana, a partir de una causa impulsada por la opositora Lista Naranja, que denunció irregularidades en el proceso electoral llevado a cabo entre el 2 y el 4 de marzo de 2026. Según sostuvo el tribunal, las elecciones de Campana y la elección nacional eran “inescindibles”, por lo que la nulidad de la primera derivó en la invalidez de la segunda.
Tras conocerse la decisión judicial, Furlán afirmó que la medida era “una vergüenza, claramente arbitraria, injusta y totalmente malintencionada”.
