Un nuevo desarrollo chino propone camiones sin cabina para conductor, con sistema eléctrico y autonomía de hasta 800 km, lo que genera expectativas y debates sobre el futuro del empleo en el sector.
La industria del transporte atraviesa una transformación significativa. Mientras varios países analizan cómo reducir emisiones y costos logísticos, en China ya circulan prototipos de un camión autónomo que podría modificar el trabajo de los conductores.
La empresa Kargobot presentó un vehículo de carga pesada sin espacio para conductor, equipado con sensores, radares y cámaras de alta precisión. El software analiza el entorno en tiempo real y toma decisiones de circulación sin intervención humana permanente.
La ausencia de cabina permite aumentar la capacidad de carga y reducir el peso total. Además, el sistema incorpora estaciones de intercambio rápido de baterías, que reemplazan el paquete energético en minutos para minimizar el tiempo detenido.
Según la compañía, estos camiones alcanzan hasta 800 kilómetros por carga completa, lo que permite cubrir trayectos extensos sin recargas intermedias. Las autoridades chinas ya desarrollan infraestructura específica en corredores industriales y centros de distribución.
Paralelamente, algunas empresas optan por un modelo mixto llamado “uno más uno”, donde un camión con conductor lidera un convoy de vehículos autónomos que replican sus movimientos mediante conexiones inalámbricas. Esto mejora la aerodinámica y reduce el consumo energético hasta un 8%.
El costo inicial de estos camiones supera al de los modelos diésel tradicionales, pero las firmas consideran que la inversión se recupera con el tiempo gracias al menor gasto energético y de mantenimiento. La expansión de esta tecnología abre un debate global sobre el futuro laboral del sector.
