Un tribunal de enjuiciamiento inició las audiencias para evaluar la posible remoción de tres fiscales por su desempeño en la investigación del femicidio de Nora Dalmasso, ocurrido en 2006.
En la ciudad de Río Cuarto, Córdoba, comenzó este martes un jury de enjuiciamiento contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. Los magistrados son acusados de mal desempeño y negligencia grave durante la instrucción de la causa por el femicidio de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006.
El proceso, calificado como inédito, se desarrollará a lo largo de cinco audiencias programadas entre el 21 y el 27 de este mes. Durante las mismas, declararán 37 testigos ofrecidos por las partes. El tribunal, integrado por legisladores y una vocal del Tribunal Superior de Justicia, deberá emitir un veredicto antes del 28 de mayo, bajo pena de caducidad. Las únicas opciones son la absolución o la remoción definitiva de los fiscales de sus cargos.
La acusación fue presentada a fines de febrero por el entonces fiscal general de Córdoba, Juan Manuel Delgado, y sostenida por la fiscal general adjunta, Bettina Croppi. El pedido de enjuiciamiento había sido realizado en abril por los abogados de Marcelo Macarrón –el viudo de la víctima, absuelto en un juicio anterior– y de sus hijos, Facundo y Valentina.
Los querellantes sostienen que los fiscales, “pese a contar con elementos probatorios más que suficientes” para sospechar de Roberto Bárzola –un parquetero cuyo ADN fue hallado en la bata de la víctima–, “decidieron dejarlo totalmente de lado” y “optaron por encarnizarse en contra de la familia de la víctima”. Bárzola fue imputado recién a fines de 2024, pero la Cámara Criminal de Río Cuarto decretó su sobreseimiento total por prescripción de la acción penal en octubre pasado.
En la primera audiencia del jury, declararon como testigos Marcelo Macarrón y sus hijos. En declaraciones previas a medios, Facundo Macarrón afirmó: “Estos fiscales debieron protegernos desde el primer momento y resolver el crimen, lo tenían en sus narices, tenían un ADN completo y no lo hicieron”.
Entre los testigos citados para las próximas audiencias se encuentran la genetista que detectó el ADN, Nidia Modesti; el fiscal Pablo Jávega, quien imputó a Bárzola; y el exfiscal general Darío Vezzaro, quien recibió un informe de una consultora norteamericana que, ya en 2007, sugería investigar la hipótesis de una violación seguida de muerte y la posible participación de Bárzola.
