Las conversaciones entre Washington y Teherán avanzan sobre la base de una suspensión temporal de las actividades atómicas, con propuestas que van de 5 a 20 años, en un intento por desactivar una crisis de larga data.
WASHINGTON.– En medio de una nueva ronda de negociaciones, Estados Unidos e Irán discuten los términos de una posible suspensión del programa nuclear iraní. Según fuentes cercanas a las conversaciones, la administración estadounidense propuso una “suspensión” de 20 años de toda actividad nuclear, mientras que Irán renovó una oferta para detenerla por hasta cinco años.
El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, realizó una visita de 21 horas a Pakistán, donde se mantuvieron contactos con representantes iraníes. Tras el encuentro, Vance describió que hubo “algunas buenas conversaciones”, pero afirmó que “la pelota está del lado de Teherán” y que los iraníes “no se movieron lo suficiente”. La gran pregunta, según el vicepresidente, es si Irán mostrará la flexibilidad necesaria.
El punto central de la disputa siempre ha sido la negativa de Irán a abandonar sus ambiciones nucleares y desmantelar su infraestructura atómica. Sin embargo, el hecho de que ambas partes estén discutiendo plazos concretos sugiere que podría haber margen para un acuerdo. Hay indicios de que los negociadores podrían volver a reunirse en los próximos días.
Varios otros asuntos pesan sobre las negociaciones, como restablecer el libre tránsito en el estrecho de Ormuz y poner fin al apoyo iraní a grupos aliados en la región. Pero el núcleo del diálogo sigue siendo el programa nuclear.
Para la administración Trump existe el riesgo de que cualquier acuerdo que surja se asemeje al Acuerdo Nuclear de 2015, del que el presidente se retiró y al que calificó como “horrible y unilateral”. Una queja clave de Trump sobre aquel pacto de la era Obama eran las “cláusulas de caducidad” que permitían a Irán incrementar gradualmente su actividad.
Expertos señalan que una suspensión, incluso por unos pocos años, representaría un avance. La historia de las interacciones entre EE.UU. e Irán está llena de intentos por ganar tiempo, mediante sabotajes cibernéticos, sanciones o acuerdos diplomáticos. El resultado es que a Irán le ha llevado más tiempo que a otros países avanzar hacia un arsenal nuclear.
Funcionarios de la Casa Blanca dijeron que no se ha confirmado ninguna nueva reunión, pero que se está considerando otra ronda de negociaciones presenciales. Ambas partes intentan preservar el secreto de las conversaciones, aunque recurren a filtraciones estratégicas para influir en el proceso.
