Alejandro Gramajo, líder de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y referente del Movimiento Evita, se refirió a la próxima llegada del papa León XIV a la Argentina y solicitó que el acontecimiento no sea utilizado con fines partidarios.
En la previa de la llegada del papa León XIV a la Argentina, Alejandro Gramajo, titular de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y referente del Movimiento Evita, cercano a Juan Grabois, pidió no convertir la visita en una disputa partidaria ni llevarla al terreno de la “politiquería barata”.
En declaraciones a Splendid AM990, Gramajo sostuvo que el mensaje del Papa “no habla solamente a un sector determinado de la política o del sindicalismo, lo habla todo” y remarcó que debe interpelar al conjunto de la sociedad. Llamó a poner el foco en “la pobreza, la desigualdad y la informalidad” y en la necesidad de encontrar respuestas.
Aunque pidió evitar que la visita se transformara en una disputa política, Gramajo se refirió a sus diferencias con la Casa Rosada. Sostuvo que las políticas del presidente Javier Milei van “a contramano” de los principios de justicia social que promueve León XIV y mencionó la represión a los jubilados y el desfinanciamiento de la discapacidad y las universidades.
Gramajo también hizo una autocrítica sobre el recorrido de las organizaciones populares y los espacios políticos que gobernaron antes de Milei. Al referirse a los motivos que explican la llegada del libertario, reconoció: “Muchas de las cosas que hicimos no sirvieron y no alcanzaron para resolver esos problemas”.
El dirigente planteó que los movimientos populares tienen que revisar sus propias prácticas y volver a discutir cómo dar respuestas a los trabajadores informales.
El informe que Gramajo le entregó al Papa en septiembre
En septiembre, dos meses antes de la llegada de León XIV, el dirigente viajó al Vaticano y le entregó en mano un informe de 72 páginas con un diagnóstico sobre la situación social argentina y cuestionamientos a las políticas de Milei.
Se trató de un documento titulado “Informe de los trabajadores y trabajadoras de la economía popular para Su Santidad León XIV”, que puso sobre la mesa una lista de preocupaciones: la pobreza, el endeudamiento de las familias, la situación de los jubilados, la discapacidad, el financiamiento educativo y la informalidad laboral. También apuntó contra los discursos de odio y la criminalización de la protesta.
Uno de los pasajes más críticos definió la política del Gobierno frente a las manifestaciones como “la infraestructura punitiva necesaria para viabilizar un ajuste económico de magnitud inédita”. El informe también cuestionó el rumbo de La Libertad Avanza y advirtió sobre el impacto de sus medidas en los sectores más vulnerables.
Esta entrega fue durante el IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti, que reunió en Roma a representantes sindicales, empresariales y de organizaciones sociales. De la delegación argentina también participaron dirigentes de la CGT y Daniel Funes de Rioja, expresidente de la Unión Industrial Argentina.
