El riesgo país finalizó la semana en 939 puntos básicos, tras un aumento de 19,3% en cinco días. Los bonos en dólares acumularon caídas de 6,0% (Bonares) y 5,7% (Globales). Analistas atribuyen el deterioro a factores internos y a las expectativas por las elecciones de 2027.
El riesgo país cerró la semana en 939 puntos básicos, luego de registrar un incremento de 19,3% en cinco días y alcanzar su nivel más alto desde octubre de 2025. En la semana, los bonos Bonares y Globales acumularon caídas de 6,0% y 5,7%, respectivamente, según datos de mercado.
Desde la consultora PPI señalaron que el deterioro de los bonos argentinos responde principalmente a factores internos. “Si bien las elecciones en Brasil y las legislativas estadounidenses sumaron volatilidad, buena parte de la explicación está puertas adentro. El deterioro de la deuda argentina comenzó a mediados de julio, mucho antes de estos resultados, y hasta el martes el riesgo país ya había acumulado una ampliación de unos 440 puntos básicos. En el fondo, las elecciones de 2027 y la continuidad del programa económico ganan cada vez más protagonismo en las valuaciones”, afirmaron.
Por su parte, desde 1816 indicaron que los bonos argentinos tuvieron un desempeño peor que los de otros países emergentes con calificación similar. “Si bien los títulos de todos los emergentes con calificación single B tuvieron un flojo desempeño desde septiembre, lo de Argentina se destaca en el mal sentido. Mientras tanto, esta semana la tasa forward entre el AO27 y el AO28 medidos contra cable alcanzó el 26% (versus apenas 11% a mediados de julio)”, expresaron.
La consultora agregó que el mercado incorpora en los precios una tasa en dólares a 12 meses de casi 30% para fines de octubre del año próximo. “Puede plantearse que los papeles domésticos tienen beta elevado y/o que por ser tan líquidos a veces sufren más en momentos de estrés que el promedio de emergentes, pero en ningún otro país vuelan las tasas a 2028 mientras resisten bien las tasas a 2027”, explicaron.
El diferencial entre el AO27 contra cable y un bono del Tesoro de Estados Unidos a un año, que equivale al riesgo país a 12 meses vista, se ubica en torno a los 520 puntos básicos, mientras que el mismo cálculo con el AO28 supera los 1.250 puntos básicos. A principios de este año, ambas cifras eran similares.
Desde LCG sostuvieron que el resultado electoral en Estados Unidos refleja una menor probabilidad de contar con un prestamista de última instancia en caso de una corrida cambiaria. La consultora consideró que aumentó la probabilidad subjetiva de una victoria del peronismo y que esto se evidencia en la tasa forward del último tramo del AO28, del 30%, frente al 4% del AO27.
Consultada sobre si estas percepciones podrían revertirse, LCG respondió: “Es posible que, cuando la espuma baje, la mirada financiera se encauce a niveles no tan de pánico. La llegada del Papa, algún mes de actividad que venga positivo, o nuevos buenos datos del intercambio comercial externo podrían aquietar las aguas. Pero cuando baje la espuma de EEUU, también volveremos a ver nuestra incapacidad para crecer, condiciones sociales y productivas frágiles, y un programa financiero que venía desviándose del plan original, en un contexto de mucha desorientación política”.
En el detalle semanal, las mayores caídas se registraron en los bonos con vencimiento en 2028-2029. El AO28 cayó 3,0% y el AO29 retrocedió 3,5% en la última rueda, mientras que el AN29 perdió 2,5%. Según IEB, medidos al CCL, el tramo más corto de la curva (AO27) rinde 10,7%; el tramo medio, cerca de 19,0%; y el más largo, cerca de 15% (GD35 14,2%; AL35 15,9%). “El mercado cada vez pide una prima mayor para posicionarse más allá de las elecciones, y la tasa forward alcanzó en la rueda de ayer el 32%. En criollo, el mercado pone en precios que el 31 de octubre del año que viene (post elecciones generales) la tasa en dólares se ubique en 32%”, concluyeron.
