Un informe del Instituto Argentina Grande compara la evolución de la inversión pública y privada en Argentina y Brasil entre 2022 y 2026. En Argentina, la inversión total cayó 16,3% entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, mientras el gasto de capital del Estado nacional se redujo 84% en el primer semestre de 2026 respecto de 2023. En Brasil, la inversión pública en infraestructura creció 51% y la privada 40% entre 2022 y 2025.
La inversión total en Argentina cayó 16,3% en términos reales entre el segundo trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026, según la serie desestacionalizada elaborada por el Instituto Argentina Grande con datos del Indec y del Ministerio de Economía. En el mismo período, el gasto de capital del Estado nacional se redujo 84% en el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2023.
El informe señala que de las 2.399 obras que la Nación recibió en ejecución en noviembre de 2023, 1.683 fueron rescindidas, según el mensaje del Presupuesto 2027. Ese proyecto prevé para 2027 un gasto de capital de 0,43% del PIB, por debajo del 0,49% de 2002 y del 2,63% promedio de 2005 a 2015.
La inversión privada no ocupó el espacio dejado por la obra pública, de acuerdo con el informe. La inversión total, en su gran mayoría privada, acumula cinco trimestres consecutivos de caída. Entre 2023 y 2025, el equipo importado creció 23,9% y alcanzó 36,9% de la inversión total, el máximo desde 2004, mientras la construcción cayó 19,5% y representó 30,4%, el mínimo de la serie.
El informe contrasta estos datos con la evolución de Brasil. Según la cámara brasileña de la infraestructura (Abdib) y la consultora EY, entre 2022 y 2025 la inversión pública en energía, transporte, saneamiento y telecomunicaciones creció 51% en términos reales y la privada 40%, con tasas de interés de dos dígitos. En 2025, la inversión total del sector alcanzó 280.400 millones de reales, el máximo de la serie que comienza en 2010.
Con Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, la inversión pública en infraestructura promedió 39.400 millones de reales por año y la privada 139.400 millones. En el tercer mandato de Lula, entre 2023 y 2025, los promedios subieron a 53.600 y 209.300 millones, respectivamente. El Novo PAC prevé que 612.000 millones de reales de los 1,7 billones totales provengan de privados.
El informe cita literatura económica sobre el fenómeno de atracción o crowding in. Un estudio del FMI sobre economías avanzadas encontró que la inversión pública atrae inversión privada, con más fuerza cuando hay capacidad ociosa. Para las provincias argentinas entre 1964 y 2014, Alejandro Izquierdo, Carlos Végh y otros economistas estimaron que cada peso de obra pública generó 2,03 pesos de producto donde el capital público inicial era escaso, y 0,23 donde abundaba.
Desde 2024 el sector público nacional registra superávit financiero. El informe sostiene que, pese a ello, la inversión privada retrocedió. En 2025, el agro, el petróleo, la minería, el gas y la electricidad generaron un ingreso neto de 47.099 millones de dólares, mientras el Estado nacional invirtió en obras el equivalente a 2.427 millones.
El informe fue elaborado por el coordinador del Área de Economía del Instituto Argentina Grande.
