22.8 C
Buenos Aires
InicioSociedadEl Niño: organismos confirman su consolidación y pronostican lluvias superiores a lo...

El Niño: organismos confirman su consolidación y pronostican lluvias superiores a lo normal

El fenómeno climático El Niño se consolidó en el océano Pacífico desde mediados de agosto, según organismos internacionales, con altas probabilidades de mantenerse hasta el verano. El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó lluvias superiores a lo normal para octubre, noviembre y diciembre en buena parte del país.

El fenómeno climático El Niño se consolidó en el océano Pacífico desde mediados de agosto, de acuerdo con confirmaciones de organismos internacionales. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó lluvias superiores a lo normal para octubre, noviembre y diciembre en buena parte del país. Especialistas ubican a este evento entre los más intensos de las últimas décadas.

El Niño es la fase cálida del fenómeno natural denominado ENOS (El Niño–Oscilación del Sur). En años normales, los vientos del Pacífico ecuatorial empujan el agua cálida hacia Asia y Oceanía. Cuando esos vientos se debilitan, el agua caliente se extiende hacia el centro y el este del océano, frente a Sudamérica, lo que modifica la circulación atmosférica en gran parte del planeta.

En la Argentina, el efecto se traduce en un aumento de las lluvias en el Litoral, el noreste y la región pampeana, principalmente en primavera y verano. No obstante, el impacto no es uniforme: en zonas como el oeste del noroeste puede llover menos de lo habitual. Los pronósticos estacionales indican probabilidades y tendencias para un trimestre, no el tiempo de un día específico.

Impactos en el sector agropecuario

En la región pampeana, los años Niño han favorecido buenas cosechas de maíz y soja debido a la disponibilidad de agua en momentos críticos. El problema surge cuando el agua excede la capacidad del suelo. Con lluvias repetidas, el perfil se satura, las napas suben y los bajos se anegan durante semanas o meses. Un suelo saturado pierde capacidad portante: las máquinas se entierran y, si se ingresa igual, se compacta y daña su estructura por varias campañas.

En los cultivos, las siembras se demoran o no se pueden realizar; la implantación es despareja; aumentan las enfermedades por humedad y las malezas avanzan porque no se puede pulverizar a tiempo. En ganadería, las pasturas anegadas, los problemas de patas y parásitos y la imposibilidad de acceder a algunos potreros complican el manejo diario.

La red vial rural argentina es mayoritariamente de tierra. Cuando se corta, la producción no sale: el camión de leche no llega al tambo, el grano no llega al puerto, el insumo no llega al campo. Por esos mismos caminos transitan el transporte escolar, la ambulancia y los vecinos.

Información disponible y decisiones

El SMN publica mensualmente su pronóstico climático trimestral. El Consejo Hídrico Federal (Cohife), junto con organismos nacionales, emite boletines sobre la situación hidrometeorológica en fase Niño. El INTA, la Oficina de Riesgo Agropecuario y las bolsas de cereales difunden informes sobre reservas de agua en el suelo, estado de los cultivos y riesgo por zona. Se suman imágenes satelitales de acceso libre.

La combinación de información general con datos propios del establecimiento (registros de lluvia, profundidad de napa, historial de inundaciones) permite planificar la gestión del riesgo. Entre las decisiones a campo se mencionan: revisar el plan de siembra lote por lote, mantener cobertura del suelo, definir ventanas de siembra con planes alternativos, utilizar maquinaria adecuada (rodados de alta flotación, duales, orugas, pulverización aérea o con drones), abastecerse de insumos antes de los meses complicados, prever almacenamiento de grano en el campo (silobolsas en sectores altos), y revisar seguros y liquidez financiera.

También se recomienda conocer el sistema de emergencia agropecuaria (ley 26.509) y llevar registros de lo ocurrido en el campo (fotos, lluvias, superficies afectadas) para agilizar trámites si se declara la emergencia.

La autora del artículo original es ingeniera agrónoma, productora y docente de la Licenciatura en Producción y Gestión Agropecuaria y de la Tecnicatura en Producción y Gestión Animal de UADE.

MAS NOTICIAS
NOTICIAS RELACIONADAS