14.7 C
Buenos Aires
InicioPolíticaCausa Cuadernos: el fotógrafo de los manuscritos declaró que no recordaba anomalías...

Causa Cuadernos: el fotógrafo de los manuscritos declaró que no recordaba anomalías y reconoció que no hubo escribano

Fernando Gutiérrez Hermelo, exjefe de fotografía del diario La Nación, prestó testimonio ante el Tribunal Oral Federal 7. Dijo no haber advertido tapas invertidas ni páginas en blanco en los cuadernos que fotografió en 2019. Un exfuncionario de Planificación negó haber visto pagos para la política.

El juicio por la causa Cuadernos sumó una nueva jornada con interrogantes sobre el origen, la conservación y el contenido de los manuscritos atribuidos al exchofer Oscar Centeno.

Fernando Gutiérrez Hermelo, exjefe de fotografía del diario La Nación, reconoció ante el Tribunal Oral Federal 7 los cuadernos que había fotografiado años atrás. Durante su testimonio, indicó que no recordaba anomalías que aparecieron al revisar los originales durante la audiencia, entre ellas que un cuaderno tenía las tapas invertidas. Al observar el ejemplar durante la audiencia, afirmó: “Sí, está al revés”. Ante la consulta sobre por qué no lo había notado en 2019, respondió: “No, la verdad que no. Parece que en un momento lo desarmaron y lo volvieron a armar”.

El procedimiento fotográfico se realizó sin la presencia de un escribano público y sin certificación notarial. El propio fotógrafo confirmó que no se había convocado a un escribano para esa tarea.

Durante el interrogatorio, la defensa de Roberto Baratta, encabezada en ese tramo por el abogado Marcos Aldazábal, puso el foco en dos particularidades de los originales que el testigo no había mencionado. Al revisar el cuaderno número 4, el letrado advirtió que las anotaciones no seguían el orden cronológico esperado: las primeras correspondían a mayo de 2010, mientras que las últimas remitían a abril de 2009. La disposición indicaba que las tapas estaban invertidas.

La revisión del cuaderno número 6 sumó otro elemento. El ejemplar comenzaba con una anotación fechada el 2 de junio de 2015 y terminaba con otra del 4 de septiembre de 2012, pero contenía varias páginas en blanco. Pese a que el fotógrafo había explicado que registró todas las hojas, no recordó esa particularidad. “No recuerdo, no me llamó la atención”, respondió.

Otro punto cuestionado fue el lugar en el que se tomaron las fotografías. Gutiérrez Hermelo relató que fue convocado por la jefatura de redacción del diario y que se trasladó a la casa del periodista Diego Cabot, quien había recibido los cuadernos de una fuente anónima. Según su versión, los ejemplares estaban dentro de una bolsa y los apoyó en el piso para fotografiarlos hoja por hoja. Esa reconstrucción difiere de la que había brindado Cabot, quien había señalado que, tras recibir los manuscritos, los llevó a la redacción del diario y que allí se realizaron las fotografías.

El fotógrafo describió los ejemplares como gastados y deteriorados, y dijo estar “prácticamente seguro” de que eran los mismos que había registrado en 2019.

En peritajes de los cuadernos se señalaron tachaduras, correcciones, agregados y palabras superpuestas. También se planteó, a partir de un estudio sobre los manuscritos, la posibilidad de que algunos pasajes hubieran sido dictados o copiados.

La intervención de la fiscal Fabiana León y de la Unidad de Información Financiera (UIF), querellante en el proceso, también se registró durante la audiencia. Ambos realizaron un interrogatorio breve: la fiscal se limitó a preguntas sobre el cargo del testigo y su tarea fotográfica, mientras que el representante de la UIF no formuló preguntas.

La audiencia también incluyó la declaración de Luis Vitullo, exdirector general de Administración del entonces Ministerio de Planificación Federal, quien fue consultado por la fiscalía acerca de si había observado pagos destinados a la política durante su paso por la función pública. Su respuesta fue: “No, que yo sepa no”.

Vitullo conocía a Roberto Baratta desde la universidad y describió aspectos del funcionamiento administrativo del Estado, las contrataciones y los procedimientos vinculados con los pagos de obra pública. También explicó que las reuniones entre funcionarios y empresarios que conocía se realizaban en oficinas del Ministerio de Economía, aunque aclaró que no sabía si se habían concretado otros encuentros fuera de ese ámbito. En otro tramo, se refirió a Centeno y calificó al exchofer como uno de los trabajadores “conflictivos” de la estructura de transporte. Según explicó, los problemas estaban relacionados con las horas trabajadas y las que se les reconocían a los choferes tercerizados.

En el juicio de los Cuadernos son juzgados 86 acusados, entre ellos la expresidenta Cristina Kirchner, exfuncionarios de su gobierno y empresarios. El caso se originó a partir de las anotaciones atribuidas a Centeno sobre recorridos que, según la acusación, estaban vinculados con la entrega de sobornos. En otra causa se investiga la supuesta manipulación de los cuadernos.

MAS NOTICIAS
NOTICIAS RELACIONADAS