La industria frigorífica comenzó a solicitar hacienda con trazabilidad para cumplir con el reglamento europeo sobre deforestación, que se aplicará desde diciembre de 2026. En el sector no hay un diferencial de precios garantizado para los productores que cumplan con los requisitos.
Los frigoríficos argentinos comenzaron a pedir para noviembre hacienda con la trazabilidad necesaria para responder a las exigencias de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación. La preparación anticipa uno de los temas que podrían ponerse sobre la mesa en la SIAL de París, que abrirá este sábado 17 y se extenderá hasta el miércoles 21: cómo sostener el abastecimiento al mercado europeo bajo las nuevas condiciones y si habrá algún reconocimiento económico para los productores que las cumplan. Por ahora, advierten en el sector, no existe un diferencial de precios garantizado.
El reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, conocido como EUDR, comenzará a aplicarse el 30 de diciembre de 2026, con un plazo adicional hasta el 30 de junio de 2027 para micro y pequeños operadores. Exige demostrar que los productos alcanzados, entre ellos la carne vacuna, cumplen la legislación del país de origen y no están vinculados con deforestación posterior al 31 de diciembre de 2020. La condición se refiere al origen del producto y su cadena de suministro, no a que todo el país exportador esté libre de deforestación.
Aunque la obligación recae sobre los operadores que introducen esos productos en el mercado europeo, su cumplimiento requiere información de los proveedores argentinos. Allí se ubica Visec Carne, la herramienta que busca reunir los antecedentes para respaldar la debida diligencia de los compradores.
“Acá hay un reglamento europeo que obliga a los importadores europeos. Y por nuestro lado, como vendedores, tenemos que tratar de cumplir con las exigencias o cuidarles la espalda a esos importadores”, explicó Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra).
El dirigente hizo una distinción sobre el funcionamiento de la plataforma: “No hay certificación, sino que hay generación de documentación de debida diligencia nada más”. Según señaló, inscribir los campos es gratuito para el productor porque la industria financió el desarrollo del sistema.
La discusión comercial, en cambio, sigue abierta. “Hoy no hay un mercado diferencial de precios. No sé tampoco si va a ocurrir la segregación de precios”, sostuvo Urcía y aseguró que tampoco se sabe si podría haberlo. Como antecedente, mencionó que el mercado en ocasiones reconoció diferencias entre hacienda proveniente de campos habilitados para la Unión Europea, establecimientos Hilton y otros orígenes. Consideró que algo similar podría suceder con estas exigencias, aunque dependerá de la oferta y la demanda.
En los establecimientos de engorde, la adaptación comenzó desde hace un tiempo. Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, indicó que están acompañando a los socios en el registro, revisando la situación de sus animales y evaluando las compras de invernada. “La industria ya está pidiendo que lo que se faena a partir de noviembre sea apto. Veremos en la SIAL de París si tenemos alguna novedad más estos días”, afirmó.
Ese calendario responde a la preparación comercial y logística de los embarques. Noviembre es una referencia operativa que manejan los frigoríficos, según los testimonios recogidos, para disponer de mercadería con respaldo documental antes de la aplicación del reglamento europeo.
Storni explicó que el desafío consiste en reconstruir el recorrido de cada animal mediante su identificación y los establecimientos por los que pasó. Esa información debe permitir que el frigorífico respalde el origen de la carne que integra cada contenedor.
La exigencia también se traslada hacia los eslabones anteriores: quienes compran animales para engordar empiezan a solicitar a sus proveedores de invernada que verifiquen sus antecedentes. Así, el cumplimiento excede al último establecimiento que envía la hacienda a faena.
“Quien quiera continuar abasteciendo animales para el mercado europeo va a tener que dar cumplimiento y mostrarle al importador toda la información necesaria”, señaló Storni. Sobre los valores, coincidió con Urcía: “Precios y demás siempre dependen de oferta y demanda”.
El mecanismo para carne de Visec ya está operativo y hasta hace pocos días contaba con unos 20.000 productores ganaderos registrados, aunque todavía resta incorporar un universo más amplio. Indicaron que los frigoríficos trabajan en la preparación de las faenas y los embarques que llegarán a Europa con las nuevas condiciones en aplicación.
Con ese escenario, los empresarios coincidieron en que los encuentros de París servirán para conocer las demandas concretas de los compradores. La cadena argentina comenzó a ordenar la documentación y el abastecimiento. Hoy por hoy, la respuesta pendiente es si esa diferenciación, además de permitir el acceso a Europa, tendrá una traducción en el precio de la hacienda.
“La exigencia de los compradores europeos es que los embarques que lleguen a partir de enero de 2027 deben tener la documentación respaldatoria que cumpla con el Reglamento 1115 para que pueda ser presentada ante la UE”, señaló Matías Vilariño, de Frimsa. Explicó que Visec Carne reúne la información de trazabilidad animal y brinda al importador europeo la documentación de los embarques. “No hay un pago adicional por cumplir el requisito, es una exigencia del mercado sin la cual no hay negocio”, afirmó.
“Actualmente hay muchos productores no inscriptos, pero creemos que rápidamente se irán regularizando. Esto no tiene ningún costo para el productor”, sostuvo Vilariño. Sobre el impacto comercial, indicó: “No creemos que vayan a quedar afuera muchos productores, por lo que no vemos grandes cambios en el mercado”. Además, señaló que el mercado europeo comenzó a retroceder en valores hace unas semanas, algo que consideró habitual antes de las ferias de octubre, aunque destacó: “Creemos que el mercado tiene buenas perspectivas para el futuro”.
