Tras la intervención quirúrgica del papa León XIV, el Gobierno sigue de cerca su evolución y mantiene el cronograma previsto para la visita del 8 al 11 de noviembre, mientras existen diferentes lecturas internas sobre su impacto político.
Buenos Aires, 14 octubre (NA) — Tras la intervención quirúrgica a la que se sometió el papa León XIV, el gobierno de Javier Milei sigue de cerca la evolución del Sumo Pontífice mientras debate internamente el impacto de la visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre.
Luego de que El Vaticano informara que León XIV fue operado de un cáncer de pulmón, los médicos Luigi Carbone y Stéfano Margaritora informaron que los resultados arrojaron “una evolución posoperatoria normal, los valores se encuentran dentro de los parámetros normales”.
En la administración libertaria están en permanente contacto con las autoridades del Vaticano y trabajan con el cronograma original, sin cambios hasta ahora. “Por ahora no hay novedad”, expresó un funcionario involucrado a la agencia Noticias Argentinas.
Sin embargo, en la plana de poder existen diferentes lecturas en torno al efecto de una posible visita y la posibilidad de una potencial postergación para el próximo año, en el que se celebrarán las elecciones presidenciales de 2027.
Desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que trabaja en la coordinación de la llegada del máximo representante de la Iglesia Católica, aseguran que no especulan con un potencial cambio de fecha y consideran “positiva” la visita.
“En función de lo que venimos hablando con el Episcopado va a ser un viaje apostólico, sin intencionalidad política. Vemos más un mensaje regional, en función de la gira, que local”, vaticinan desde Balcarce 50.
En cambio, en otros sectores del oficialismo creen que el mensaje crítico que podría interpretar León XIV impactaría de manera negativa en la sociedad que el próximo año deberá elegir presidente. Además, esperan que el Sumo Pontífice defienda una agenda contraria a la de la Casa Rosada en defensa de los discapacitados y la justicia social.
“Si el mensaje es contrario a lo que pregonamos, que seguramente será así, no va a estar bueno. Y nosotros vamos a quedar pegados con un llamado de unidad nacional”, expresó una importante fuente con acceso al despacho presidencial.
El cálculo se da en medio del objetivo por la reelección del presidente Javier Milei en la que trabaja el Poder Ejecutivo. De vínculo complejo con la Iglesia Católica, el Gobierno hace permanentes esfuerzos por construir una buena sintonía que le permita armonizar la llegada del papa.
Agencia NA
