La profesional explicó cuáles son los colores de delineador que mejor resaltan los ojos marrones después de los 50 años
Con el paso de los años, la piel experimenta cambios naturales que pueden modificar la manera en que se aplica el maquillaje. Los párpados pierden parte de su firmeza y aparecen pequeñas líneas de expresión, por lo que algunas técnicas que funcionaban a los 20 o 30 años pueden necesitar ciertos ajustes. En este contexto, elegir correctamente el color y la textura del delineador puede marcar una gran diferencia en el resultado final.
La maquilladora profesional Lidia Herrero compartió en diálogo con la revista InStyle una serie de recomendaciones para las mujeres mayores de 50 años que tienen ojos marrones y buscan resaltar su mirada sin recurrir al clásico delineador negro. Según la especialista, existen cuatro tonalidades favorecedoras: marrón chocolate, bronce, gris topo y berenjena. Estos colores permiten definir los ojos con un acabado más suave y natural, sin perder intensidad.
A diferencia del negro, que genera un contraste más marcado, estas alternativas pueden integrarse mejor con el tono de la piel y aportar profundidad sin endurecer las facciones.
¿Cómo aplicar el delineador después de los 50 para no marcar las arrugas?
Más allá del color, la textura del producto es fundamental para conseguir un acabado favorecedor en los párpados maduros. La experta aconsejó priorizar las fórmulas en crema, ya que “son muy versátiles y fáciles de aplicar”. A diferencia de algunos delineadores líquidos, que requieren mayor precisión y pueden dejar trazos muy definidos, los productos cremosos permiten trabajar el maquillaje de manera gradual.
Una técnica sencilla consiste en dibujar una línea fina cerca de las pestañas superiores y difuminarla suavemente con un pincel pequeño antes de que el producto se fije. De esta manera, se consigue un efecto que aporta profundidad a la mirada sin dejar bordes demasiado rígidos.
También es recomendable comenzar con poca cantidad de producto y aumentar la intensidad solo cuando sea necesario. Esto facilita la aplicación y evita que el delineado resulte excesivamente grueso. En los párpados con pliegues o líneas de expresión, los trazos muy marcados pueden verse irregulares. Por eso, difuminar el delineador es uno de los recursos más útiles para lograr un acabado uniforme y natural.
La especialista destaca que el objetivo no es abandonar el maquillaje intenso después de determinada edad, sino adaptar las técnicas a las características de cada rostro y piel.
