El presidente del Gobierno español convocó comicios tras la derogación de los decretos sobre la crisis de vivienda. La decisión se produce luego de que el Congreso rechazara las medidas del Ejecutivo socialista.
MADRID.- Pedro Sánchez anunció este lunes que habrá elecciones anticipadas en España el próximo 29 de noviembre. La convocatoria se produce después de que el Congreso derogara el viernes los decretos del gobierno socialista para afrontar la crisis habitacional que atraviesa el país.
Desde las escalinatas del edificio de la Moncloa, Sánchez oficializó la convocatoria electoral y pronunció un discurso de diez minutos ante la prensa. En su intervención, repasó los logros de su gestión, se refirió a la oposición y solicitó el voto para su partido.
“Basta examinar el horizonte para entender que el mundo se asoma a una época muy compleja, de transformación, de cambios sociales y tecnológicos con la inteligencia artificial. Los españoles tendrán que decidir qué papel queremos jugar en ella. Si se quieren sumar a esa ola ultraderechista que involuciona donde gobierna o si desean que España siga siendo un baluarte de apertura, justicia social y responsabilidad medioambiental. Si quieren que nuestro país retroceda o continúe avanzando”, declaró el presidente español.
“Si prefieren tener un gobierno que trabaje por el interés de la mayoría o, en cambio, prefieren entregar las riendas del país a una coalición ultraderechista que no ha propuesto nada y cuyo único objetivo es recortar los derechos y las libertades para beneficiar a los de siempre”, insistió Sánchez.
Sánchez llegó al gobierno en 2018, después de aprobar una moción de censura para disolver el gobierno liderado por Mariano Rajoy. Desde ese momento, el líder del PSOE enfrentó dos elecciones. Será su tercera candidatura como máximo referente del socialismo español.
Tras el rechazo del Congreso, el presidente español se tomó el fin de semana para hacer ronda de consultas con su equipo y sus aliados. Desde que Junts per Catalunya rechazó los decretos dejó de ser un aliado fiable en el Congreso. No volverán a negociar con ellos.
Desde el socialismo sostienen que, ante un escenario electoral que tiene al Partido Popular (PP) como máximo favorito, esta es la mejor coyuntura posible. La crisis de la vivienda que desató un acampe en la Puerta del Sol podría ser el elemento que lleve a movilizar al electorado progresista a las urnas. Afirman que, más allá del posicionamiento ideológico, hay una mayoría de los españoles que está a favor de la intervención del Estado en el mercado inmobiliario.
Sin embargo, las últimas encuestas favorecen a la derecha. Un sondeo publicado este lunes por el diario El Mundo indica que el PP sería el partido más votado, pero no alcanzaría la mayoría, sino que necesitaría los votos de Vox, la ultraderecha, para formar gobierno. No sería la primera vez que estos partidos comparten el Ejecutivo, aunque la alianza no tuvo buenas experiencias en otras comunidades autónomas.
Como ya ha sucedido en estos últimos años en otros países de Europa, Vox ha sido el partido con mayor crecimiento en las últimas elecciones municipales españolas. La encuesta publicada por El Mundo la ubica como tercera fuerza electoral (detrás del PSOE) con aproximadamente el 18% de los votos.
Sánchez se refirió a la ultraderecha en su discurso: “Confío en mis compatriotas porque sé que son un pueblo valiente y solidario que crece ante los desafíos y que no tienen reparo en ser los únicos o los primeros en movernos para estar en el lado correcto de la historia. Vamos a dejarnos la piel para ilusionar y para volver a ganar”.
Con los números, el socialismo quedaría lejos de formar gobierno porque su intención de voto ha caído desde los reiterados casos de corrupción que involucraron a Sánchez y su entorno. La izquierda, un aliado habitual del PSOE, también perdió terreno en los sondeos y todavía no tiene candidato. Desde el socialismo confían en que estas semanas de campaña de polarización con la ultraderecha por la crisis de la vivienda y la ausencia de un líder de izquierda sean clave para recuperarse en las urnas.
La convocatoria anticipada a elecciones implica la disolución de las Cortes Generales (las cámaras de Diputados y Senadores) desde mañana hasta que se elija a una nueva mayoría parlamentaria. Desde el entorno del presidente se analizaba la posibilidad de volver a aprobar el decreto Maricarmen en el consejo de ministros para dejarlo en funcionamiento hasta que se celebren las elecciones. En tal caso, al no estar constituido el Congreso, el decreto debería ser aprobado por la Diputación Permanente, un órgano legislativo que trata cuestiones urgentes cuando están disueltas las Cortes. El gobierno tiene allí la mayoría asegurada, lo que le permitiría dejar el decreto en funcionamiento hasta la próxima legislatura.
