La cadena estadounidense de cafeterías inauguró dos locales en Urumqi, la capital regional. Un legislador de Estados Unidos y el Congreso Mundial Uigur cuestionaron la decisión. El gobierno chino niega las acusaciones sobre abusos en la región.
La cadena de cafeterías Starbucks abrió el martes dos establecimientos en Urumqi, capital de la región china de Xinjiang, según informaron medios estatales chinos. La apertura generó críticas por parte de un legislador estadounidense y un grupo de defensa de los derechos humanos.
John Moolenaar, presidente del Comité de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sobre China, calificó la apertura de las dos cafeterías de “moralmente indignante” en un comunicado difundido el jueves. “Vincula a una icónica marca estadounidense con la brutal campaña del PCCh contra los uigures”, afirmó, en referencia al Partido Comunista Chino.
El Congreso Mundial Uigur, grupo de defensa de los derechos de esta minoría, sostuvo que Starbucks “elige una vez más ignorar una grave situación de derechos humanos (…) al abrir tiendas en la región”. “Las empresas no deberían contribuir a una economía en la que el trabajo forzado impuesto por el Estado sigue siendo una seria preocupación”, añadió la organización en una publicación en redes sociales.
Las Naciones Unidas advirtieron en 2022 sobre posibles crímenes contra la humanidad en Xinjiang, entre ellos la detención de más de un millón de uigures y otras minorías musulmanas en campos de reeducación. Organizaciones de derechos humanos sostienen que todavía se producen graves abusos en la región, incluido el trabajo forzado.
El gobierno chino niega las acusaciones y afirma que sus políticas en Xinjiang han erradicado el extremismo y favorecido el desarrollo económico. Además, ha invertido significativamente en la región, una de las de más rápido crecimiento del país en 2025, y promueve un auge del turismo.
Estados Unidos ha impuesto sanciones en respuesta a los presuntos abusos y varias marcas occidentales han sido objeto de críticas por sus vínculos con Xinjiang.
El año pasado, Starbucks anunció la venta de una participación mayoritaria de sus operaciones en China a la firma de inversión Boya Capital, con la esperanza de revitalizar sus negocios en su segundo mercado más importante.
